Es un fantasma que persigue al Pontevedra Club de Fútbol de manera recurrente en su pasado reciente, el temor a los campos de césped artificial en los que se han escapado puntos decisivos a lo largo de las temporadas.
Sin embargo no todos los terrenos de juego de hierba sintética son iguales, y de los pocos que escapa a esa particular maldición es precisamente el que visitarán el próximo domingo 29 (17.00 horas), el Nuevo Ganzábal en el que juega sus partidos la UP Langreo.
El conjunto asturiano reinauguró su estadio en el año 2006, en el que instaló superficie artificial. Desde entonces los granates lo han visitado en tres ocasiones entre Liga y Copa Federación, sin haber salido derrotados de él.
Reconocía este mismo miércoles Víctor Vázquez 'Churre' que el Ganzábal es "un campo sintético pero grande, en el que se puede jugar", y eso se traduce en mejores resultados para los intereses granates. La pasada campaña de hecho se enfrentaron en Asturias en la jornada 20 del campeonato con un Langreo que todavía no había sido derrotado como local. El resultado fue un empate sin goles. Por su parte en la campaña 21-22, la del ascenso a Primera RFEF, el Pontevedra venció allí por 1-2 con dos tantos de Charles, mismo resultado que el registrado en la Copa Federación 18-19.
A estos partidos se les unen los disputados en Pasarón, con una racha muy positiva para los granates, que no pierden ante el Langreo desde la temporada 97-98. Desde entonces se han visto las caras en 12 ocasiones con ocho triunfos pontevedreses y cuatro empates.
Se da la curiosidad que aunque no hayan coincidido muchas veces en la misma competición en lo que va de siglo, la UP Langreo es uno de los equipos a los que más se ha enfrentado históricamente el Pontevedra Club de Fútbol, compartiendo liga entre Segunda División y Segunda B/Segunda RFEF en un total de 21 temporadas, con hasta 43 enfrentamientos sumando dos de Copa Federación y con un balance de 20 victorias granates, 12 empates y 11 triunfos asturianos.