Una Bienal para recordar: Pontevedra vuelve a brillar con el arte contemporáneo como bandera

Pontevedra
27 de septiembre 2025

La Bienal mantendrá abiertas sus exposiciones hasta el próximo 30 de septiembre, permitiendo que el público continúe visitando las obras distribuidas por diferentes enclaves de la ciudad

20250926 Saiz clausura bienal 019
20250926 Saiz clausura bienal 019 / Cristina Saiz

Este viernes, el arte contemporáneo bajó el telón con aplausos en el Pazo Provincial de Pontevedra. El presidente de la Deputación, Luis López, y el vicepresidente, Rafa Domínguez, clausuraron la programación de la 32ª edición de la Bienal de Arte de Pontevedra, una cita cultural que, tras 15 años de silencio, ha regresado por todo lo alto y promete quedarse.

La última nota la puso el grupo La Ribot, que presentó su pieza "Labola" en el Salón de Plenos del Pazo, cerrando así el ciclo de Artes Vivas que ha recorrido distintos rincones de la provincia desde el pasado mes de junio.

Aunque las visitas a las exposiciones continuarán hasta el 30 de septiembre, el broche de oro ya se ha colocado, y con él se despide un evento que, en palabras del presidente, "pasará a la historia".

Durante el acto, Luis López destacó que, en estos tres meses, Pontevedra se ha convertido en la casa del arte, la cultura y, sobre todo, de la humanidad. "Un lugar onde a paz, a convivencia e o respecto cobran vida a través da arte", expresó ante artistas, organizadores y amantes del arte que se dieron cita para celebrar el éxito del evento.

Y es que, tras su largo parón, la Bienal ha vuelto con más fuerza que nunca, llevando la vanguardia artística y cultural a toda la provincia. Por primera vez, el evento se extendió más allá de la ciudad con un innovador ciclo de Artes Vivas que ha sido valorado como "todo un acierto".

Uno de los momentos más simbólicos, y que mejor resumió el espíritu de esta edición, fue el abrazo entre el fotógrafo israelí Miki Kratsman y la artista palestina Raida Adon.

"Desde Pontevedra, nunha época marcada por guerras e crises de valores, demostramos que a paz e o entendemento son posibles", subrayó Luis López.

Ambos dirigentes quisieron agradecer el trabajo de todas las personas que hicieron posible este logro: desde los artistas y el comisario Antón Castro con su equipo, hasta los miles de asistentes que llenaron de vida cada exposición y espectáculo. En especial, López destacó el papel del vicepresidente Rafa Domínguez, "artífice da recuperación da Bienal".

Por su parte, Domínguez no dudó en agradecer la implicación de todo el mundo: "Sen a vosa presenza, estas experiencias non terían sentido".

"Durante tres meses fomos testemuñas de propostas valentes, innovadoras e profundamente humanas. Esta Bienal lembrounos que, ante todo, debemos volver ser humanos", manifestó Domínguez.

Aunque el programa de esta edición concluye oficialmente, el espíritu de la Bienal sigue muy vivo. "Isto non é unha despedida, senón unha invitación. Hoxe comeza a conta atrás para a 33ª edición. Vémonos dentro de dous anos e, grazas a esta edición e a todos os que formaron parte dela, reencontrarémonos sendo moito máis humanos e máis sensibles ante a dor dos demais", concluyó emocionado el presidente Luis López.

 

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