JLo, ¿y el bis, pa'cuando?

Pontevedra
09 de julio 2025
Actualizada: 29 de diciembre

Jennifer López logró meterse en el bolsillo al público pontevedrés con un espectáculo que repasó la mayoría de sus grandes éxitos, pero los fans echaron en falta 'El anillo' y un bis para alargar el show

Concierto de Jennifer Lopez en Pontevedra

Faltaban cinco minutos para las doce de la noche cuando Jennifer López ponía fin a su concierto en Pontevedra, una cita que abría la gira europea de la artista y que logró meterse al público en el bolsillo con un espectáculo de sonidos, luces, imágenes y fuego sobre el escenario.

Pero, con la conquista llegó también la decepción. Fueron muchos los fans que se quedaron esperando por un 'bis' que no llegó y por una de sus canciones de más éxitosas en España, El anillo. No pudieron escuchar la famosa frase "¿y el anillo, pa'cuando?" y tampoco completar las dos horas de espectáculo.

Fueron una hora y casi 50 minutos de show en el que la cantante estadounidense de origen puertorriqueño se confirmó como una de las divas por excelencia del mundo de la música.

Hasta seis cambios de vestuario, un juego de luces e imágenes que no paró de sorprender y grandes guiños como una mantilla española bordada, una guitarra española o un piano mantuvieron al público pontevedrés atento durante todo el show.

Sorprendió el escaso uso del español de la artista a pesar de su origen puertorriqueño y la presencia de grandes éxitos en español al largo de su carrera.

Incluso su saludo inicial fue en inglés: "How are you, Pontevedra?" ("¿cómo estás, Pontevedra?"), preguntó, llegando a decir en dos ocasiones muy seguidas el nombre de la ciudad después de que en los últimos días, en sus redes sociales, había hecho mención a que el concierto era en Vigo.

Se atrevió con un baile de flamenco, acompañada con su equipo de baile vestido imitando un traje de torero y ella con una mantilla negra bordada con motivos rojos. También con una canción de las grandes voces de la música latina, Mercedes Sosa, Gracias a la vida.

Pero, en casi dos horas de espectáculo, tan sólo cantó tres temas en español, Gracias a la vida, Qué hiciste y Si una vez, un homenaje a Selena de la que aseguró que es "my favorite song" ("mi canción favorita").

Y fueron igual des escasas sus palabras al público en la lengua de Cervanes. La primera fue una referencia al "calor" que hacía "fuera" y las más aplaudidas, su frase de gracias a su primer público de la gira europea, "Muy agradecida de estar aqui con ustedes", y un expresivo "El amor… la ostia".

No pareció importarle la falta de referencias a Galicia o España a los espectadores que llevaban ya horas haciendo cola para entrar en el parque de Tafisa. Algunos apuraron hasta los últimos minutos para llegar al recinto, pero hubo otros que esperaban ya desde primera hora de la mañana a pesar del calor de este martes en Pontevedra y cuando a las 20.00 horas se abrieron las puertas, eran miles los que esperaban.

Cuando la artista saltó al escenario con su traje de brillos y flecos blancos, comenzaron las ovaciones. Cuando empezó a interpretar 'On the floor', uno de sus temas más escuchados, llegaron los aplausos y gritos. Y los espectadores empezaron a bailar.

Trajes de color negro, plata o rojo, otros a rayas y un look final estilo cowboy con una camiseta con el famoso luego de la lengua de The Rolling Stones fueron cambiando la imagen de la cantante, que logró los mayores aplausos cuando puso su mantilla.

Mientras iba pasando de temas como Ain't Your Mama, Waiting for tonight, Let's Get Loud o Love Don't Cost a Thing, cambiaban también las imágenes que se proyectaban sobre el escenario, el fuego y el humo que salían de cada rincón y las coreografías de su equipo de baile.

Hubo leones con llamas, un rosetón con arcos góticos y vidrieras, burbujas, combinaciones psicodélicas y, con cada cambio de fondo, también un nuevo estilo de micrófono.

Su música y coreografías no daban lugar al aburrimiento. Tampoco las combinaciones de efectos especiales y golpes de efecto de los bailes como acompañar Let's Get Loud con abanicos amarillos gigantes o proyectar en las pantallas del recinto frases como "Be love" o "Be frene".

Y, de repente, cuando ya los espectadores esperaban seguir con el show, se apagaron las luces. Nadie se movió, esperando ese bis que no llegó. Hasta que las luces volvieron prenderse, pero para que el equipo de producción empezase a desmontar el escenario.