Pontevedra disfrutó este sábado de una nueva edición de la Gladiator Race, la carrera de obstáculos en la que 1.400 participantes tuvieron que completar más de 8 kilómetros (Warrior) o 5 kilómetros (Rocket) con sus pertinentes trampas que intentaron superar corriendo, reptando, saltando e incluso nadando.
En una tarde en la que acompañó el buen tiempo, los inscritos disfrutaron de una jornada lúdica y deportiva acompañada de amigos, familiares y compañeros de equipo, además de toda la gente que se congregó en la zona para disfrutar del espectáculo e insuflar ánimo a los numerosos valientes.
El recorrido partió de la Illa das Esculturas a partir de las 16:00 horas y salida de los participantes de la categoría élite. Quince minutos más tarde fueron tomando la salida el resto de inscritos en intervalos de 15 minutos hasta finalizar alrededor de las 21:00 horas.
Pero no lo tuvieron nada fácil... Se dirigieron por el margen del Lérez hacia el Puente de las Palabras, recorrieron el parque del mirador de Monte Porreiro, bajaron hacia la playa fluvial, al parque Tafisa y regresaron hacia la Illa das Esculturas, sorteando todo tipo de obstáculos que consistieron en escalar paredes, saltar por encima de tubos, trepar por cuerdas o redes, pasar debajo de obstáculos como los camiones cedidos por el ejército o cruzar el río corriendo sobre inestables colchonetas.
Como novedad, esta edición contó con cinco obstáculos nuevos, uno de ellos diseñado por el grupo de élite de la Guardia Civil y que llegó desde Logroño.
En la matinal de este domingo será el turno de los más pequeños y sus familiares con la modalidad Kids.