Portería y contraataque, fueron las claves de un partido que el Palma del Río ganó con más dificultad de la que puede indicar el marcador final. Enfrente estaba un Cisne que por juego mereció más, acreditando mejores maneras que las que indican su posición en la tabla, pero que falló en los momentos claves, especialmente en los últimos nueve minutos de partido, que fue cuando los locales consolidaron su victoria con un parcial de 7-0 a su favor.
Cierto es que el conjunto cordobés fue siempre por delante, salvo en el gol inicial del Cisne, pero los pontevedreses reaccionaban sin entregarse. Así, del 5-4 (minuto 15), se pasaba a un 12-8 que apuntaba el despegue local, para irse al descanso tres arriba (13-10).
Los comienzos de la segunda parte fueron claves. Palma del Río aprovecha lo que el Cisne no pudo y con cuatro goles en menos de tres minutos se pone con un claro 17-10. El contraataque andaluz era su arma (hasta nueve goles en transición defensa-ataque consiguieron los cordobeses). Pero los de Edín Covelo no se rendirían.
Poco a poco las distancias se fueron recortando hasta un apretado 25-23. Quedaban 9 minutos por jugar que fueron fatales para el Cisne. Palma del Río se escapó definitivamente con ese parcial de 7-0 que situaba el marcador en un inalcanzable 32-23, que rebajaría mínimamente Pepe Camiña hasta el 32-24 final.
Destacar en el Cisne la actuación de Álex Chan, autor de 6 goles, y especialmente de Guille Rial, que consiguió 11 de los goles de su equipo.
Con este resultado, Palma del Río suma su octava victoria consecutiva, mientras el Cisne tendrá que afrontar una auténtica final el próximo sábado en el CGTD, con la visita de Amenabar.