Luisito perderá al menos durante los dos próximos meses a uno de los futbolistas fijos en sus alineaciones titulares, Álex Fernández.
Las pruebas a las que ha sido sometido este miércoles el centrocampista, tras retirarse lesionado ante el Somozas con síntomas evidentes de dolor, revelan que sufre una rotura muscular en la zona isquiotibial de cinco centímetros de largo por tres de ancho.
El diagnóstico supone un plazo de baja de "entre seis y ocho semanas", según el propio jugador reconoció en el campo de entrenamiento de Príncipe Felipe, a donde se acercó a ver a sus compañeros todavía ayudado de muletas.
La rotura es "importante", explica Álex, por lo que deberá ir con precaución para evitar una posible recaída. Con todo, la sensación era de cierto alivio al no existir una lesión de rodilla, aunque este extremo debe descartarse por completo con una nueva prueba.
"El traumatólogo me explicó que en el 95% de los casos en una lesión así se rompe el cruzado", comentó a PontevedraViva en relación al temor inicial.
PABLO, DESCARTADO PARA VALLADOLID
En cuanto al resto de jugadores tocados, la sopresa positiva en el regreso al trabajo tras la jornada de descanso del martes fue la incorporación al grupo de Jacobo, aunque con reservas.
El centrocampista sigue siendo duda para el próximo partido de liga en Valladolid y su evolución dependerá de cómo se encuentre durante los entrenamientos que restan. Por el contrario el que sí está descartado es Pablo, que se marca como objetivo volver al trabajo con el resto de compañeros al inicio de la próxima semana.