El Pontevedra tenía previsto el regreso a los entrenamientos después del parón navideño para el día 28 de diciembre. Sin embargo, la dirección deportiva decidió posponer 24 horas la vuelta al trabajo para asegurarse que ninguno de los integrantes del primer equipo da positivo en covid-19 en las pruebas PCR a las que serán sometidos esta tarde de martes.
Explican desde el club que, aunque el plan inicial era comenzar a entrenar inmediatamente después de realizar las pruebas, el aumento de la incidencia de las últimas jornadas hizo al club adoptar más precauciones y no iniciar la preparación del partido contra el Palencia hasta asegurarse que ninguno de los jugadores está contagiado.
Con estos cambios, la planificación del regreso a la rutina queda del siguiente modo: A primera hora de esta tarde de martes están citados jugadores y cuerpo técnico para someterse a pruebas PCR y recoger su ropa de entrenamiento. Al día siguiente, aquellos jugadores que hayan dado negativo acudirán al lugar de entrenamiento, ubicación y horario todavía por determinar, en el que estará cerrado por precaución los vestuarios y las duchas.
La actual situación sanitaria ha llevado al club a intensificar las medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de exposición al virus de la plantilla que derive en un brote, como ocurrió en otros equipos, y obligue a paralizar los entrenamientos y suspender partidos.
La duración de estas medidas excepcionales, que recuerdan a las del reinicio de la competición tras el parón por el confinamiento de la primavera del 2020, es todavía desconocida y estará supeditada a la evolución de la pandemia y del ritmo de los contagios.
Es preciso recordar que todos los aficionados que acudan el día 9 de enero a Pasarón para presenciar el partido contra el Palencia deberán presentar en la puerta de acceso su certificado de vacunación, exigido por la Xunta para permitir el acceso a recintos deportivos.