El deporte está volviendo poco a poco a la normalidad, sin embargo, las competiciones mundiales y nacionales de triatlón siguen cancelándose o posponiéndose.
Una de ellas es el Mundial de triatlón de larga distancia, gran objetivo del año para el pontevedrés Pablo Dapena, medallista de oro y plata en las dos últimas ediciones.
Otra de las competiciones que se ha movido, ha sido el Mundial Ironman 70.3 de Taupo, en Nueva Zelanda, y con ambas citas pospuestas el 2020 se ha quedado sin grandes retos para los triatletas.
"No hay mundiales pero siempre hay pruebas de Challenge", destaca Pablo Dapena, que ve en el de Daytona, que se celebrará el 6 de diciembre de este año, una "motivación importante" a corto plazo.
En cuanto a la preparación, el triatleta tiene "tiempo de sobra. No estamos en una pretemporada, tenemos la base de las competiciones disputadas en invierno", explica.
Aun así, la vuelta a la normalidad está siendo lenta para el pontevedrés, sobre todo en natación "hay que ir adaptando el músculo poco a poco", ya que tantos días parado le ha supuesto que coger el ritmo alto de competición, le cueste un poco más recuperarlo.
A pesar de ello, se siente ambicioso con los pequeños retos de final de año que le servirán de preparación para afrontar el Challenge de Daytona y optar al premio de un millón de dólares que se lleva el ganador.