Poco fútbol pero buen resultado. El Pontevedra tuvo más enemigo en el calor que en un rival, el Bergantiños, inofensivo, con poco peligro en sus escasas llegadas, que encajó un gol casi antes de salir del vestuario, y se rindió con el segundo, que llegaba en una acción afortunada de los locales, pasada la hora de juego.
Con los espectadores tomando asiento, el pitido inicial coincidía casi con el primer gol. Los granates ponen el balón en tres cuartos de campo y Jacobo regala un pase de lo que huelen a red, elevando el cuero a la espalda de la defensa. Jorge hace el resto, con una definición propia de un killer de área. Volea con la derecha, cruzada y abajo, con violencia, ante la que nada puede hacer Crístopher.
Era el comienzo soñado frente a un rival que presumiblemente vendría a encerrarse. Ponerse pronto por delante, sin embargo, pareció surtir el efecto contrario. El guión previsto no cambió en absoluto. Los de Javier Oreiro se mantuvieron prudentemente atrás, esperando la posibilidad de una contra, y los granates cayeron en una especie de letargo, jugando con lentitud y sin muchas ideas para llevar peligro al área visitante.
El Pontevedra dominaba. La sensación de superioridad local era evidente, pero también que el partido no estaba cerrado, ni mucho menos controlado. Dos faltas lanzadas por Mouriño, a pie cambiado, que no encontraron portería por poco, y un par de acciones en las que el portero Crístopher se complicó la vida, fueron la única señal de vida ofensiva de los de Manu Fernández, que por el contrario dieron muestras de debilidad defensiva en un par de ocasiones en las que el Bergantiños se acercó al área.
Precisamente en una de ellas, minuto 24, Denís se va de Campillo, pero se le escapa ligeramente el balón y no consigue salvar la salida de Edu, mandando el cuero fuera. Fue el único susto real para la parroquia en un partido amenizado únicamente por errores arbitrales sin mayores consecuencias y en acciones intrascendentes.
Poco, muy poco para 45 minutos iniciales aburridos, con poco juego y menos ocasiones de peligro.
Lejos de mejorar las cosas en la reanudación, los granates perdieron sitio y ritmo y el Bergantiños se aprovechó de ello para estirar líneas y llegar con más frecuencia pero sin demasiada profundidad.
El Pontevedra incurría en parecidos errores de la jornada inaugural: el equipo demasiado largo, poco control de la zona ancha y escasa participación de las bandas, en las que ni Anxo ni Centrón aparecían para encarar a los laterales.
Manu Fernández decide mover ficha dando entrada a Fran Fandiño. Su mayor intensidad y una buena dosis de fortuna cambian el signo del partido. Los movimientos con y sin balón de Fandiño crearon unos espacios en la zaga visitante que antes no existía y una falta al borde del área del Bergantiños terminaría con las esperanzas visitantes.
Jacobo se encarga del lanzamiento, minuto 68, el balón da en la barrera y despista a Crístofher, haciendo subir el 2-0 al marcador. Quedaba mucho, pero con la tranquilidad de los goles, el Pontevedra se sintió cómodo y el Bergantiños no tuvo capacidad de respuesta.
PONTEVEDRA CF (2): Edu (1); Adrián (1), Campillo (2), Pablo (1), David Feito (1); Pedro García (1); Anxo (1), Jacobo (3), Mouriño (2), Centrón (1); y Jorge (3).
Sustituciones: Fran Fandiño (2) por Anxo, minuto 60. Kevin Presa (1) por Jacobo, minuto 72. Benja (1) por Mouriño, minuto 75.
BERGANTIÿOS CF (0): Crístopher (1); Borja Facal (1), Álex Canedo (1), Sergio (1), Becerra (1); Germán (2), David García (1); Moreira (1), Roberto Piñeiro (1), Denís (1); y Astray (1).
Sustituciones: Gonzalo (1) por Sergio, minuto 46. Alexandre (1) por Roberto Piñeiro, minuto 70. Toni (1) por Moreira, minuto 70.
Árbitro: Víctor García Villaverde (Ferrol), auxiliado en las bandas por Rodríguez Dopico y Miño Pico. Amonestó a Campillo, David Feito y Pedro García, por el Pontevedra, y a Sergio, Astray y David García, por el Bergantiños.
Goles: (1-0) Minuto 1: Jorge. (2-0) Minuto 68: Jacobo.
Incidencias: Estadio Municipal de Pasarón. Unos 1.200 espectadores.