Último esfuerzo del año para el Club Cisne Balonmano en la División de Honor Plata, recibiendo este sábado 16 de diciembre (17.30 horas) en el Pabellón Municipal de los Deportes a un rival directo como el Dólmenes Antequera, con el que empata a 15 puntos en la clasificación.
"Es un rival complicadísimo sobre todo este mes que nos ha caído alguna lesión", explica el segundo entrenador de los pontevedreses, Quiños, en especial en relación a la sensible ausencia del guardameta Roney Franzini, que también se perderá este partidos.
"Llegamos justos de energía", reconoce Quiños sobre la situación de la plantilla, aunque "queriendo cerrar el año haciendo un buen partido en casa".
En cuanto al rival, el Antequera, "es un equipo con gente veterana, que sabe a lo que juega, un equipo difícil", analiza el técnico destacando la figura de "Nacho Moya, un jugador veterano con muchos años de experiencia incluso en el extranjero y uno de los máximos goleadores de la categoría, un jugador que es capaz de hacer gol con poco".
Por todo ello "es un equipo que nos va a llevar hasta el límite, que va a costar", asegura.