La Sociedad Deportiva Teucro fue incapaz de superar al Balonmano Cañiza en el partido disputado este sábado. A pesar de que los pontevedreses dieron la cara, fueron en todo momento a remolque y se vieron condenados por la velocidad en ataque de su rival y por los regalos e imprecisiones en los minutos decisivos.
Empezó igualado el partido, con protagonismo en las defensas y marcando un solo gol el Teucro en los cuatro primeros minutos. Empató Cañiza y, a partir de ahí, se produjo un intercambio de golpes entre ambos equipos, aunque con el Cañiza firmando una ventaja de dos goles, la mayor hasta el momento, pasados los 10 minutos y con uno menos sobre la cancha (6-4).
Aprovechó el Teucro poco después una doble exclusión en la escuadra rival para devolver la igualdad, pero pronto llegaron los problemas para los de Irene Vilaboa de cara a portería. Rhuan firmó el 6-6, y a partir de ahí se apagaron las luces en ataque estando casi 4 minutos sin marcar frente al parcial de 3-0 que firmaban los locales (9-6).
Paró el tiempo la entrenadora pontevedresa y los suyos, liderados por Vinicius, Caue y Álex Sánchez, llegaron a reducir distancias en hasta un gol (11-10) cuando quedaban siete minutos antes de llegar al descanso, pero la intensidad del equipo de A Cañiza les dio alas y se fueron tres goles arriba, mientras el Teucro, por el contrario, se asomaba a un abismo del que esperaba alejarse en la segunda parte (14-11).
Pero después del paso por los vestuarios, el cuadro local siguió con la delantera en el marcador y llegó incluso a colocarse con cuatro goles de diferencia (18-14). Pero pronto y a tiempo se rehizo el equipo pontevedrés y redujo la diferencia en el marcador aunque siempre yendo a remolque. De hecho, un parcial de 2-5 pareció dar una nueva vida al Teucro, que llegó a colocarse a solo un gol del empate cuando se alcanzó el minuto 13 (20-19).
El Cañiza no estaba dispuesto a ceder, a pesar de que los azules daban la cara y no se dejaban amedrentar ante un nuevo golpe del rival que firmaba el 23-20 en el ecuador del segundo acto.
Marko y Sergio Cortizo salieron al rescate tras un tiempo muerto pedido por Irene Vilaboa, pero los locales, después de que su entrenador parara el tiempo, se rehizo y volvieron a cambiar las inercias. Esta vez de forma definitiva.
Llegaron las dudas e imprecisiones en los ataques del Teucro, que empezó a perder balones y dejar ver sus debilidades, mientras Javier Mera y Manu González salían como un tiro y hacían el 28-23 a falta de 5 minutos para la conclusión.
Y hasta ahí fue todo. Vinicius y Sergio Cortizo anotaron los últimos goles de los de la Boa Vila y Cristian Canosa hizo lo propio para su equipo, firmando el 29-25 con el que terminó el duelo.