Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Deputación de Pontevedra celebró este lunes un acto institucional en el que renovó públicamente su compromiso con la igualdad plena entre mujeres y hombres y con la erradicación de todas las formas de violencia machista.
La vicepresidenta provincial, Luisa Sánchez, fue la encargada de pronunciar el discurso central de la jornada. En su intervención, recordó que "la violencia contra las mujeres sigue existiendo y mientras exista, ninguna sociedad puede considerarse verdaderamente libre y democrática". Sánchez subrayó la responsabilidad de las instituciones para actuar "con eficacia, sostenibilidad y sensibilidad hacia las víctimas", especialmente tras el reciente asesinato machista ocurrido en la provincia, un caso que calificó como "un espejo incómodo" que evidencia que "los mecanismos de protección siguen fallando".
La vicepresidenta alertó de que la violencia machista "muda, evoluciona y adopta nuevas formas, también digitales", por lo que instó a no permitir "lagunas ni vacíos" en la respuesta institucional. Recordó que, más allá de las estadísticas, la violencia tiene "nombres y apellidos" y forma parte de la vida de muchas mujeres: "Es raro encontrar una mujer que no haya sufrido algún tipo de violencia machista en algún momento".
Sánchez destacó el papel de toda la sociedad en la lucha contra esta lacra, desde las administraciones hasta las familias, escuelas y entornos cotidianos. "La indiferencia no es neutralidad, sino complicidad", afirmó, señalando que la violencia machista no es un problema privado sino "estructural, social y político", que debe afrontarse con educación, igualdad real, recursos públicos sólidos y una justicia que proteja de forma efectiva.
En este sentido, la Deputación de Pontevedra destacó el incremento del 7 % en el presupuesto destinado a políticas de igualdad, el refuerzo de los programas de prevención y el apoyo a los municipios rurales para garantizar que ninguna mujer quede sin atención por vivir lejos. Asimismo, la institución reiteró su compromiso de acompañar a las víctimas "con profesionalidad y humanidad" y de seguir trabajando la igualdad de manera transversal en todas sus áreas.
Durante el acto también hubo espacio para el reconocimiento a las mujeres que rompen el silencio y dan el paso hacia una vida libre de violencia. Sánchez dirigió además un mensaje explícito a los hombres, invitándolos a implicarse activamente como "aliados firmes" en la construcción de una sociedad más igualitaria, entendiendo que "la igualdad no es una amenaza, sino un progreso colectivo".
La vicepresidenta concluyó su intervención con un mensaje de esperanza y compromiso afirmando que "ninguna mujer nace pensando que su vida va a ser una lucha. Pero si lo es, que nunca sea en soledad. Que encuentre instituciones que la protejan, entornos que la sostengan y un país que la respete". En este 25 de noviembre, añadió, la Deputación renueva su compromiso de avanzar sin retrocesos. "Ninguna menos, ningún paso atrás", proclamó Luisa Sánchez.
La responsable de violencia de género de la Unidad de la Policía Adscrita en Pontevedra, María Jesús Pires Juncal, fue la encargada de leer el manifiesto central en este acto organizado por la Deputación de Pontevedra.
Pires Juncal instó a "abrir los ojos ante la cruda realidad" de la violencia machista, recordando que la sociedad continúa siendo escenario de "manifestaciones de discriminación y situaciones de desigualdad" que sustentan este tipo de delitos. "La desigualdad y la violencia de género son las dos caras de la misma moneda", afirmó, subrayando que las cifras de víctimas siguen siendo "aterradoras".
La agente destacó que la violencia se agrava cuando se ejerce sobre los hijos de las mujeres víctimas, con el objetivo de generar "el mayor daño posible". También alertó sobre la situación de aquellas mujeres que viven este maltrato en silencio "porque no pueden, no se atreven o tienen miedo a denunciar", lo que las deja "totalmente vulnerables y desprotegidas".
Pires señaló al machismo como factor común en todos los delitos de violencia de género, aunque hoy adopte formas "más sutiles, invisibles y sibilinas". Entre ellas mencionó la ciberviolencia, que afecta especialmente a adolescentes y menores, víctimas de acoso, amenazas y ataques a su dignidad a través de medios digitales.
La responsable policial defendió la coeducación como herramienta fundamental para romper el "binomio dominio–sumisión" y avanzar hacia modelos educativos coherentes con los principios democráticos. Solo así, afirmó, será posible una sociedad "basada en la igualdad real y efectiva, donde las mujeres puedan vivir en libertad, respeto y con capacidad de decisión", sin espacio para ningún tipo de violencia machista.
Pires Juncal llamó a "cambiar la mirada, la actitud y la conciencia" y a actuar siempre desde una perspectiva de género para impulsar la transformación social necesaria. Recalcó que la violencia de género es un problema social con consecuencias devastadoras, que exige la implicación de toda la ciudadanía y la corresponsabilidad institucional.
Asimismo, advirtió contra quienes banalizan o niegan esta realidad, porque "beneficia al abusador y convierte en cómplice a quien calla". Concluyó con un llamamiento a acompañar a las víctimas puesto que "debemos transmitirles que no están solas, que cuentan con nuestro apoyo para recuperar su libertad y reconstruir sus vidas".
La agente insistió en la necesidad de un trabajo "arduo, constante y ejemplar" para avanzar y garantizar que "las generaciones que vienen detrás tengan una vida libre de violencias".