El futuro de la variante oeste de Caldas de Reis se encuentra en un momento clave, con el Concello, vecinos y partidos políticos movilizados en defensa de un trazado que minimice el impacto sobre el territorio.
El alcalde de Caldas de Reis, Jacobo Pérez, ha solicitado formalmente una reunión con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, con el objetivo de trasladar propuestas de mejora al estudio informativo del proyecto de esta variante.
El regidor reclama que en este encuentro, que espera se celebre en Madrid, también participen representantes vecinales de las parroquias afectadas, con el fin de que sus alegaciones sean escuchadas de manera directa por el Gobierno central.
Durante la mañana de este martes, Pérez trasladó esta petición al subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, en un encuentro en el que también adelantó algunos de los puntos clave de las alegaciones que prepara el Concello.
Entre ellos, destaca la demanda de que la variante no afecte a ninguna vivienda y la defensa del trazado aprobado por unanimidad en el pleno municipal de 2008, una alternativa que no impacta sobre inmuebles ni divide parroquias.
El alcalde subrayó la implicación de la ciudadanía en este proceso y recalcó que "la ciudadanía y las instituciones debemos ir de la mano para lograr un proyecto que responda a las necesidades del municipio sin causar perjuicios a los vecinos".
En este sentido, insistió también en que el proyecto de acceso al puerto de Vilagarcía debería desarrollarse por separado, dado que su impacto afecta especialmente al territorio caldense.
Por su parte, el subdelegado Abel Losada calificó como "muy razonables" las propuestas trasladadas por el regidor y valoró positivamente la "seriedad" con la que el Concello está abordando este proceso.
"La Administración del Estado es consciente de la necesidad de resolver el problema de tráfico en Caldas interconectando las carreteras nacionales N-640 y N-550", señaló Losada, quien también animó al alcalde a defender el trazado de 2008 durante el proceso de alegaciones.
Jacobo Pérez confirmó que los servicios técnicos municipales ultiman la elaboración del documento de alegaciones, que será sometido a votación en el pleno ordinario del 25 de septiembre. El objetivo es lograr el mayor consenso posible antes de presentarlo oficialmente ante el ministerio.
El Concello también ha facilitado a la ciudadanía modelos de alegaciones estándar para agilizar la participación vecinal, que ya suma cerca de 1.000 escritos. El plazo para presentar alegaciones concluye a comienzos de octubre.

EL BNG SUMA 200 ALEGACIONES MÁS
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) entregó este martes una segunda remesa de 200 alegaciones vecinales contra la propuesta del Ministerio. En total, el BNG ha canalizado cerca de 1.000 escritos de ciudadanos contrarios a la alternativa planteada en el estudio informativo.
El portavoz del BNG en Caldas, Manuel Fariña, defiende una alternativa "blanda" para la variante, que actúe como un anillo viario de tráfico calmado y apueste por liberar el peaje de la AP-9 en el tramo entre Caldas y Carracedo.
Fariña denuncia que la opción propuesta divide las parroquias de Godos y Bemil y no mejora ni la movilidad del municipio ni el acceso al Puerto de Vilagarcía.

EL PP EXIGE LA ANULACIÓN DEL ESTUDIO
En una postura más tajante, el grupo municipal del Partido Popular de Caldas de Reis ha exigido la anulación "total e inmediata" del estudio informativo de la variante oeste y del acceso al puerto de Vilagarcía, al considerar que los seis trazados propuestos son "lesivos" para el municipio.
El portavoz popular, Fernando Pérez, registró 750 alegaciones propias y de vecinos, y aseguró que la cifra total supera las 1.500 si se suman las presentadas por colectivos, entidades y otros partidos.
El PP pedirá que se redacte un nuevo estudio que cuente con mayor consenso social y político. "La actual variante propuesta por el Gobierno central no solo carece de apoyo vecinal, sino que compromete el futuro desarrollo de la villa", concluyó el portavoz.