El llamado 'hurto amoroso' o 'hurto del abrazo' ha vuelto a Pontevedra. Así lo alerta la Policía Nacional, que ha vuelto a tener constancia de la presencia en la ciudad y sus alrededores de personas dedicadas a estos delitos y centradas en asaltar a personas mayores. La víctima más reciente fue un hombre de 87 años.
Este hecho reciente se ha denunciado esta semana en la Comisaría. Según consta en la denuncia, el hombre fue abordado cuando permanecía sentado en un banco por una mujer joven que se mostró muy cariñosa e incluso llegó a pedirle el teléfono. Tras irse del lugar la víctima se percató de que le habían sustraído el reloj.
Tras tener conocimiento de este suceso reciente, desde la Comisaría piden que se extremen las precauciones y recuerdan que estos individuos escogen a sus víctimas, principalmente personas de avanzada edad portadoras de joyas, y se dirigen a ellas intentando ganarse su confianza con alguna excusa, como la semejanza con algún familiar, consultar una dirección, o incluso con el ofrecimiento de sexo.
Una vez que ya han creado este primer vínculo, establecen contacto físico y aprovechan para sustraerles los objetos de valor que lleven encima.
En la mayoría de los casos, las víctimas no se dan cuenta de que les han quitado objetos de valor hasta que los presuntos autores se han marchado del lugar, llegando a pensar algunas veces que se trataba de una pérdida y no de una sustracción.
Estos individuos se dividen en equipos de trabajo constituidos por un conductor, generalmente varón, que se encarga del transporte, localización de las víctimas y facilitar la huida y al menos dos mujeres encargadas de cometer directamente la sustracción.