2017 ha sido un año histórico para el puerto de Marín. El tráfico de mercancías superó por primera vez los 2,5 millones de toneladas manipuladas a través de sus muelles. Se trata de un crecimiento estimado del 7,4% con respecto al año anterior.
El crecimiento se ha dado especialmente en mercancías estratégicas para el puerto como los contenedores (46%), la fruta (5,75%), la pasta de papel (6,29%), los componentes eólicos (32,26%), los materiales de construcción (61%) o la pesca congelada (26%).
El número total de buques mercantes que atracaron en los muelles de Marín durante 2017 ascendió a 526.
El presidente de la Autoridad Portuaria, José Benito Suárez Costa, destacó la importancia de la cifra alcanzada, que considera "un hito importantísimo para el puerto que no es fruto de la casualidad, sino de un trabajo muy serio y constante".
Suárez Costa subrayó además la importancia y el reconocimiento que está adquiriendo el puerto de Marín en el mapa del transporte marítimo internacional.
“Marín es un puerto dinámico, eficiente, ágil, seguro y muy profesionalizado, que sabe adaptarse a las demandas de los clientes y asumir con solvencia los retos que se le presentan. Por eso es conocido y reconocido en el sector a nivel internacional”, subrayó el presidente.
Dentro del capítulo de obras, 2017 también fue un año significativo al comenzar la ampliación de las instalaciones del Puesto de Inspección Fronterizo (PIF). Se trata de aumentar su capacidad ante el crecimiento continuo de mercancías que viene experimentando el puerto en los últimos años y con el objetivo de mantener la agilidad operativa.
En total, el PIF del puerto de Marín pasará a disponer de 10 muelles de carga. Además se modernizarán las dotaciones de vestuarios para el personal que atiende las operaciones. Así mismo, se ampliará la superficie destinada al laboratorio para la inspección de mercancía transportada en contenedor y se acometerán diversas mejoras en la señalización y los accesos.
Además, el puerto inició este año la tramitación de la ampliación del Nuevo Muelle Comercial de Marín, la licitación de la nueva torre baliza de señalización del Bajo Picamillo o la remodelación y mejora de las oficinas de operaciones portuarias.
Otro hito fue, sin duda, la llegada del lujoso crucero Bremen de la naviera Hapag Lloyd, que atracó a finales de octubre en el Nuevo Muelle Comercial con unas 250 personas a bordo para realizar una escala turística y que supuso la inclusión de Marín en una ruta que partió de Groelandia y el estreno del tráfico de pasajeros en el puerto.