La campaña especial de control de bicicletas y vehículos de movilidad personal (VMP) anunciada por el Concello de Pontevedra se ha hecho visible en los últimos días por las calles de la ciudad.
Es habitual encontrar controles estáticos de agentes de la Policía Local que se sitúan en distintas zonas del casco urbano y dan el alto a estos vehículos para verificar que cumplen la normativa.
Los controles empezaron el lunes, 27 de enero, si bien están siendo más visibles en los últimos días por el cambio de tiempo, pues las lluvias más intensas del principio de semana motivaron que fuesen pocos los vehículos de estas características que circulaban por las calles de la Boa Vila. Seguirán hasta este viernes 31.
El máximo responsable de la Policía Local, Xosé Manuel Abal, explica que, tal y como ya detalló en su día la concejala de Protección Ciudadana, Eva Vilaverde, el objetivo de esta campaña es "garantizar la seguridad de los peatones, tanto su integridad física como que se sientan seguros cuando circulan por las zonas en las que tienen prioridad, sin que venga ningún VMP o bicicleta y los asuste".
Los controles se están realizando en distintos puntos del casco histórico y a distintas horas del día y son, fundamentalmente, estáticos, si bien también se han dado casos en los que los agentes que estaban realizando otras tareas han visto a conductores de estos vehículos y han decidido pararles para vigilar distintos aspectos de la normativa.
Tal y como explica Abal, esos controles tienen una doble vertiente. Por un lado, informar a los conductores de estos vehículos de la normativa actual, tanto la estatal como la ordenanza municipal del año 2020; pues se ha detectado que "existe mucha desinformación". Por otro lado, sancionar las conductas inadecuadas y, en especial, las más insolidarias.
"Lo que queremos es conciliar los usos de los peatones y del resto de usuarios", explica Abal, que recuerda que el peatón es siempre el usuario más vulnerables de las vías y que últimamente han constatado una mayor incidencia de accidentes con estos vehículos implicados, particularmente, relacionados con su circulación por aceras y con exceso de velocidad.
Los VMP nunca pueden circular por la acera y las bicicletas tan solo si el conductor es menor de 12 años. Sin embargo, se dan muchos casos. Estas conducta es "la más común y la que más molesta", indica el máximo responsable de la Policía Local, que recuerda a los conductores de este tipo de vehículos su responsabilidad a la hora de conocer la normativa y cumplirla.
Así, insiste en que "tiene que tener claro que son vehículos y que se le aplican las normas de tráfico. No es un juguete, es un vehículo", pese a que muchas personas compran y usan bicicletas y VMP sin ser conscientes de las obligaciones que conllevan. "Es un vehículo y, por lo tanto, es un conductor y responde como conductor a la normativa de tráfico", añade.
Por ejemplo, se están realizando muchos controles del consumo de alcohol y drogas y en el último año se han registrado varios positivos, con la correspondiente sanción.

Otras normas en las que están insistiendo y que derivan en sanciones por incumplimiento son la obligación de llevar casco para los menores de 16 o que circulen a velocidades adecuadas.
Cuando van por la calzada, la velocidad máxima es de 25 km/h y en zonas peatonales lo máximo es 10 y respetando una distancia con el peatón de al menos metro y medio. En caso de que haya aglomeraciones, esa velocidad se reduce a 6. Los menores de 12 que van por la acera deben adaptar su velocidad a la del peatón.
Se verifica también que los vehículos cumplan la normativa, pues todos los posteriores a 2024 deben tener un certificado con características expedido por el fabricante para poder circular y se recomienda que todos tengan seguro para poder circular, pues todavía no es obligatorio, pero está previsto que sí pase a serlo en el futuro y, además, si se carece de él, hay que hacer frente con su patrimonio a cualquier daño o accidente que se provoque.
Al respecto, como ejemplo, en un control realizado este jueves en la plaza de la Peregrina se detectó a un conductor de una bicicleta que llevaba un vehículo que no cumplía la normativa. Era de pedaleo asistido y asimilable a un ciclomotor, autopropulsada, de modo que debía tener matrícula y permiso de circulación. Como carecía de ellos, fue inmovilizada y su conductor, propuesto para sanción.

Este tipo de campañas han llegado para quedarse. "Insistiremos y haremos más campañas porque es una problemática que nos preocupa mucho", confirma Xosé Manuel Abal, que anima a las personas que adquieran estos vehículos a informarse sobre sus normas y, en caso de cualquier duda, a que la trasladen a la Policía Local a través del correo electrónico [email protected].