Los bombeos y el Concello de Pontevedra no tuvieron ninguna responsabilidad penal en el incendio que el 6 de noviembre de 2022 arrasó las instalaciones de la antigua fábrica de cerámicas de Pontesa, en la parroquia pontevedresa de Ponte Sampaio, y provocó la muerte de un trabajador.
Así lo ha concluido la Audiencia Provincial de Pontevedra, que acaba de dictar un auto archivando la responsabilidad penal tanto de los bomberos que participaron en la extinción del fuego durante 21 días como del propio Concello.
El Juzgado de Instrucción número 3 de Pontevedra, que instruyó la causa, ya había acordado en un auto previo sobreseer la responsabilidad penal, pero el caso llegó a la Audiencia Provincial por los recursos presentados por Galigrain, filial del Grupo Nogar, y por una aseguradora.
Ahora, la Audiencia cierra esa vía de forma definitiva al desestimar todos los recursos.
La portavoz del Gobierno local, Eva Vilaverde, dio a conocer este jueves el auto y manifestó que en el Concello están "congratulados" con esta decisión judicial.
Vilaverde quiso insistir en las felicitaciones al trabajo de los bomberos que durante 21 días "se jugaron el tipo" trabajando en estas instalaciones en un "esforzo case inhumano para poder apagalo".
También recordó que la nave era "absolutamente ilegal", la actividad que allí se realizaba también y las instalaciones estaban "sin ningún tipo de medida de seguridad y de prevención de incendios". Era un absoluto polvorín, según la concejala pontevedresa.
"Os bombeiros foron xogarse o tipo para apagar o lume e acabaron nos xulgados, en vía penal, para tratar de responsalizalos", criticó, de ahí que se alegre de que este auto coloque "un pouquiño as cousas no seu sitio".
Sigue abierta la vía para reclamar responsabilidad patrimonial por este incendio. Se presentaron en esta línea tres reclamaciones diferentes; de Galigrain, de su aseguradora y de Ceferino Nogueira.
La aseguradora de Galigrain, la filial del Grupo Nogar que almacenaba el grano que había en el interior de la nave, exigió en su día una indemnización de 7 millones de euros por los daños y perjuicios. Hay sobre la mesa otra petición de un millón de euros, pero esa reclamación ya no está sobre la mesa. Sí que está sobre la mesa otra petición de un millón de euros.