Café de Cine, cuando conviertes tu afición por el séptimo arte en tu modo de vida

Pontevedra
09 de octubre 2022

¿Sala de cine con cafetería o bar con patio de butacas y pantalla de proyección? En Café de Cine, el proyecto de Jaro Pérez, el límite es difícil de definir. Es todo a la vez. Y mucho más. Abrió sus puertas el 20 de abril en la calle Pintor Rafael Alonso y se ha ido haciendo un hueco entre los aficionados al séptimo arte de Pontevedra

Jaro Pérez, propietario de 'Café de Cine' Mónica Patxot

¿Sala de cine con cafetería o bar con patio de butacas y pantalla de proyección? En Café de Cine, el límite es difícil de definir. Es todo a la vez. Y mucho más. Abrió sus puertas el 20 de abril en la calle Pintor Rafael Alonso, una de las perpendiculares de la avenida María Victoria Moreno, y poco a poco se ha ido haciendo un hueco entre los aficionados al séptimo arte de Pontevedra. 

Jaro Pérez (Ponte Caldelas, 1985) es el alma del proyecto. Tras varios años trabajando en Madrid en distintos sectores, regresó a Pontevedra y recaló en el mundo de la hostelería. Llevaba ya varios años siendo una de las caras más conocidas de Casa Fidel O Pulpeiro cuando dio el paso de abrir su propio negocio, primero compatibilizando ambos trabajos y, desde septiembre, dedicado en exclusiva a su Café de Cine. 

Nace de su propio amor por el cine, que heredó de su padre, proyectista del Cineclube de Pontevedra al que, durante años, ayudó cada verano con proyecciones por toda Galicia. Desde muy pequeño, recuerda que cada lunes veía la cartelera de los desaparecidos cines Victoria, Gónviz o Multicines y elegía la película que tocaba esa semana. El día del espectador se iban juntos y fue creando una cultura cinéfila que ahora se respira en cada esquina de su local. 

En este negocio no hay máquina de tabaco ni tampoco tragaperras, pero sí una pantalla de 3x2,5 metros y elementos cinéfilos desde las paredes con dos murales pintada por O’Ras con la figura de un Óscar y un proyector a antiguos proyectores y filmadores tras la barra, una pared entera forrada con cajas de DVD, carteles de películas simulando la cartelera de cualquier cine o mantas de los superhéroes de Marvel en los sofás. 

Todo en Café de Cine recuerda a la industria cinematográfica, pero, sobre todo, su propietario y su compañera en esta aventura, su actual pareja, Corinna Rautenberg, de origen alemán, profesora de inglés y también actriz. El amor por el cine les une y este viernes incluso cerraron el local por la tarde para hacer con su clientela una quedada para ir al cine a Vigo a ver el estreno de Jacinto, de Javi Camino, en la que ella actúa. 

Siempre que tiene oportunidad, Jaro recuerda a su padre, Paco Pérez, y las vivencias de pequeño siempre entre proyectores, llevando el cine de verano a las calles de Pontevedra o a playas de toda Galicia. Es igualmente habitual que en su conversación se cuele uno de sus nuevos proyectos. Y tiene muchos. 

Jaro es una persona extremadamente activa y puro nervio incapaz de quedarse quieto. Ese carácter se lo traspasa a su negocio. Café de Cine está pensado para ser un café o bar en el que la clientela pueda disfrutar de un café caliente mientras se proyecta una buena película en pantalla gigante y con sonido envolvente. Para hacerlo realidad, dividió en dos el local, de tal forma que en la parte superior hay un auténtico patio de butacas con sillones vintage y unos cortinajes que, bien cerrados garantizan la oscuridad necesaria para ver la proyección. 

"Esa es la idea" original, "convertir mi afición en mi forma de trabajo", resume a PontevedraViva. Pero es ahora también mucho más. Además de ofrecer la posibilidad de ver películas comerciales o clásicos, también ha hecho un hecho a nuevas creadores, talentos gallegos que todavía estudian en alguna escuela o facultad o que están dando sus primeros pasos en el sector audiovisual y tienen en Café de Cine un espacio en el que dar a conocer sus trabajos. 

Durante el mes de septiembre, acogió el ciclo ‘A nosa terra’, un ciclo que surgió de la idea de "no solo proyectar cintas de gente famosa, sino de gente amateur que quieren poder presentar su trabajo". Y se proyectaron "trabajos muy buenos" que le han dejado "bastante sorprendidos", proyectos de 2006 que nunca habían visto la luz y otros de reciente creación, todos con la característica común de ser de autores de Pontevedra. 

Ese ciclo ha sido solo un proyecto más, que ahora dará paso a otro pensado en actores nacionales e internacionales, y cuyo éxito le hace ahora seguir confiando en sus nuevos planes. Está en carretera organizar un ciclo de cortometrajes en el que ya está ideando una gala final en el Teatro Principal, está teniendo mucho éxito con cumpleaños temáticos para el público infantil y adulto y se está enfocando también en los aficionados a los videojuegos, con todo tipo de actividades para que den rienda suelta a su afición. 

En Café de Cine también se proyectan deportes minoritarios, se pueden ver estrenos de series y películas de todas las plataformas de video bajo demanda, hay quedada para jugar a videojuegos "como las que había antes para jugar al subastado en cualquier bar" y también se da la opción de que un cliente que llegue cuando no hay ninguna proyección pida bajo demanda lo que le gusta ver. Todo en regla, con suscripción a la SGAE y nada pirateado.

En general, "intento que todos los días haya proyección", asegura, y ya hay citas que llenan aforo como las películas en versión original subtitulada de los miércoles. Además, los fines de semana los enfoca para un público infantil y logran que "aquí los hijos no están diciendo a los padres todo el rato que se quieren ir, aquí siempre se quieren quedar un poquito más".