La Policía Local de Poio controló a cerca de un millar de vehículos durante el pasado fin de semana en el marco de un operativo para velar por el cumplimiento de las nuevas medidas restrictivas adoptadas por la Xunta de Galicia para tratar de frenar la propagación de la covid-19 y que incluye el cierre perimetral de Poio, Marín y Pontevedra.
Explican desde el cuerpo de seguridad municipal que la media diaria de tránsitos validados fue superior a 300, siendo el viernes el día de mayor afluencia especialmente en puntos como la rotonda de A Barca.
Los agentes se centraron especialmente en tareas de información y en verificar que los conductores contaban con la debida justificación para desplazarse por motivos de sanidad o cuidado de personas, entre otras excepciones que recoge el DOG.
En el partado de incidencias destaca la presencia de unos vecinos de Carballo que el viernes pretendían llegar a Combarro pero se vieron obligados a regresar. Además los agentes también atendieron a una pareja inglesa con reserva en una casa rural de Poio a los que le aconsejaron contactar con la Xunta y buscar alojamiento en otro municipio libre de restricciones.
En estos primeros días no se tramitó ninguna sanción por incumplimiento, hecho que tabién se repitió en los cementerios. Los vecinos siguieron las directrices marcadas en el dispositivo de seguridad del Concello. "Unha vez máis a veciñanza está a amosar un comportamento máis que exemplar", agradeció el callde, Nito Sobral.