El buen tiempo de este sábado ha llevado a miles de personas a la carretera, rumbo a las playas o a pasar un día en compañía de la familia.
Pero los que se han dirigido desde Pontevedra hacia O Morrazo o Vigo se han encontrado con una desagradable sorpresa: colas kilométricas en Rande, como consecuencia de las obras en el vial.
Tan solo un anuncio, a unos cinco kilómetros del puente, advertía de esta situación que, a lo largo de esta mañana, ha dejado a Rande sin los tres carriles habituales de entrada en Vigo para efectuar una serie de labores de mantenimiento.
Para dejar paso a los vehículos, se habilitó uno de los carriles de salida lo que convirtió el vial, según denuncian los conductores, en una "auténtica ratonera".
Los atascos provocaron hasta cerca de una hora de retención en las inmediaciones del puente.
La indignación fue mayor entre los afectados al comprobar que, a pesar de esta situación, Audasa no levantó las barreras del peaje de Figueirido, por lo que todos tuvieron que pagar la tarifa íntegra a pesar de no poder circular con normalidad.
Se trata de una situación que, añaden los conductores habituales, se repite con demasiada frecuencia desde que el puente se encuentra en obras.