La Deputación destina su colaboración con Unicef a garantizar el acceso a la salud infantil de Siria

Pontevedra
25 de julio 2018

Así, este año se entregó a Unicef una aportación de 12.500 euros con los que se atenderán a 10.160 personas a través de la distribución de 10.000 kits de salud y emergencia

Un niño en una calle de Siria Deputación de Pontevedra

La presidenta de la Deputación de Pontevedra, Carmela Silva, junto con la vicepresidenta de Unicef en Galicia, Gloria del Río, dieron a conocer este martes el proyecto que la ONG va a desarrollar este año en Siria en colaboración con la institución provincial dirigido a garantizar la supervivencia y desarrollo de los niños de Siria asegurando su acceso a la salud

Carmela Silva detalló el importante papel que está desarrollando Unicef para atender a la infancia de todo el mundo y aseguró que la colaboración con la ONG no es más que "cumprir co noso deber como administración que non quere ser  insensible á dor".

Hace tres años Unicef planteó al gobierno provincial la posibilidad de colaborar con los proyectos que llevaba a cabo en Siria.

Así, este año se entregó a Unicef una aportación de 12.500 euros con los que se atenderán a 10.160 personas a través de la distribución de 10.000 kits de salud y emergencia con los principales suministros para que los centros de salud brinden la atención sanitaria básica; 2 kits pediátricos para un mes y también kits de partera preparados para atender partos normales, que contienen la equipamiento médico necesario y medicamentos para realizar intervenciones de emergencia a mujeres.

El año pasado Unicef, en colaboración con la institución provincial, llevó a cabo en Siria un proyecto educativo, dirigido a 5.750 menores proporcionando mochilas escolares y de escuelas en una maleta, suministros básicos de ocio y también suministros básicos para la primera infancia.

La vicepresidenta de Unicef en Galicia agradeció el apoyo prestado "desde el primer momento" por la Deputación y destacó los más de siete años que la población de Siria lleva viviendo en una guerra "que non ten precedentes debido á súa complexidade, brutalidade e duración" con más de 6,4 millones de personas desplazadas, 5,2 millones refugiadas en países vecinos y 14,6 que no tienen agua potable.