La patata de Xinzo que vino durante el confinamiento para quedarse

Pontevedra
19 de mayo 2020

El confinamiento espoleó a los productores de patata de la comarca de A Limia, quienes derivaron al canal particular con entregas a domicilio los encargos del canal a por mayor. Enrique García es uno de ellos, cuenta que prácticamente todo su producto se distribuye por la provincia de Pontevedra

Almacén de patatas de Xinzo Patacas Xinzo

La bondades de la patata gallega son sobradamente conocidas. Y los perjuicios económicos provocados por la pandemia del coronavirus también. En esta coyuntura los productores de la comarca ourensana da Limia se encontraron con que la patata contratada para el canal de la restauración estaba también confinada en sus almacenes. 

Hace aproximadamente un mes comenzaron a organizarse para dar salida a este producto por otro canal, el de venta al por menor y usando para ello las nuevas tecnologías: una página web y redes sociales. Desde entonces no han parado de enviar patata de Xinzo allá donde reciben demanda al por menor.

Uno de estos productores es Enrique García. En su caso, tienen un almacén en Vigo que es desde donde están distribuyendo los repartos a domicilio por toda la provincia en sacos de 20 kilos a un precio de diez euros. "Nosotros lo movimos a través de nuestros clientes habituales de todo el año y algunos de nuestros repartidores colocaron algún cartel en edificios por los que hicieron reparto", explica.

Su almacén ya ha dado salida a la patata que tenían en el mes de abril: "prácticamente todo se vendió dentro de la provincia de Pontevedra" y esta semana comienzan a sacar "la patata nueva". En este tiempo han tenido que añadir más vehículos a su flota y también más personal.. "Somos diez personas en activo; unos en el envasado, un conductor que transporta la mercancía de Xinzo a Vigo y otras en reparto y distribución a domicilio".

Esta solución que surgió para salir de una circunstancia excepcional, parece ser que tendrá futuro: "mantendremos el almacén para venta a por mayor como siempre y luego la venta a domicilio va a continuar porque vemos que hay mucha gente que necesita ese reparto", avanza Enrique García.

En estas semanas los repartidores aprendieron el mapa de la provincia a marchas forzadas para entregar la patata de Xinzo allá donde había un pedido: "desde subir a un quinto piso sin ascensor, hasta meterse por infinidad de caminos rurales y llegar a la vivienda en cuestión. El trabajo fue de hormiga".

A estos productores les está funcionando su "reinvención", pero tampoco se han olvidado de arrimar el hombro aportando donaciones de patata a entidades sociales e incluso "durante las semanas de confinamiento si nos encontrábamos con agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, les entregábamos sacos de patatas para agradecerles su función. Se trata de echar una mano con lo que puedes".