Las obras de la Ronda Este de Pontevedra encaran la fase final e incluyen desvíos de tráfico

Pontevedra
16 de julio 2019

Los últimos trabajos obligarán a desviar el tráfico de la carretera de Ponte Caldelas (PO-532) desde la mañana de este martes. Los vehículos deberán circular a través de un trecho de la glorieta de nueva construcción en la intersección con la vía a Montecelo para dejar libre el ramal viejo

Desvío de tráfico por las obras de la Ronda Este Deputación de Pontevedra

Las obras de la Ronda Este de Pontevedra impulsadas por la Deputación y el Concello de Pontevedra encaran su fase final y los últimos trabajos obligarán a desviar el tráfico de la carretera de Ponte Caldelas (PO-532) desde la mañana de este martes

El objetivo es acometer el relevo de servicios en el tramo viejo de vía y el pavimentado del resto de la rotonda y, para que los trabajadores puedan hacerlo sin complicaciones, los vehículos deberán circular a través de un trecho de la glorieta de nueva construcción en la intersección con la vía a Montecelo para dejar libre el ramal viejo.

La obra, en ejecución desde hace once meses, fue adjudicada a la constructora  Coviastec SL. En estos momentos, según informó la Deputación Provincial, está en prorroga del contrato ejecutando de forma paralela los trabajos de alumbrado y señalización de toda la vía y los márgenes de las aceras

Los trabajos están muy avanzados. Ya está operativa la glorieta central en la intersección con Piedra del Lagarto y finalizada la senda peatonal y ciclista y de manera inminente se extenderá la última capa de aglomerado para después proceder al pintado de la señalización horizontal.  

El nuevo vial comunicará la rotonda de la carretera de la carretera O Pino- Bora con el cruce de la avenida de Montecelo con la PO-532, un total de 970 metros de longitud que darán servicio aparte este de la ciudad y facilitarán el acceso al hospital de Montecelo. 

La Deputación prevé que soporte el paso de un promedio de 5.000 vehículos diarios, lo que supone cerca de 90% del tráfico actual que pasa por calle de las Pereiras y la calle de las Olivas. Incluirá arcenes de un metro, cunetas de dos metros y, en el lateral derecho, una senda peatonal para ciclistas y peatones de cuatro metros de ancho para los tránsitos peatonales y ciclistas. 

El proyecto tuvo que superar diferentes contratiempos administrativos desde su concepción. En 2013 la Deputación y el Concello firmaron un convenio de colaboración, en el 2014 se realizó la redacción del proyecto, y en junio de 2015 se inició la licitación de los trabajos. La adjudicación, sin embargo, tuvo que ser rescindida por defectos de la tramitación y por la necesidad de modificar el proyecto, que no incluía el traslado de torres de alta y media tensión ni las correcciones apuntadas por la Xunta de Galicia. Finalmente, en diciembre de 2017 se reinició la licitación y la obra comenzó en agosto de 2018.