Persiste el rechazo de un grupo de vecinos del edificio número 17 de la rúa Cruceiro ante la próxima apertura del centro social de Rexurdir. Esta semana la concejala de Benestar, Carmen Fouces, acompañada de la presidenta de Rexurdir provincial, Ángeles Guisán, mantuvieron un encuentro con estos residentes.
Los representantes vecinales reiteraron lo que vienen manifestando mediante una recogida de firmas y la colocación de carteles en la calle, su "preocupación" ante la instalación de un Centro de Atención Continuada.
Según ha informado Carmen Alonso, presidenta de la comunidad de propietarios del edificio número 17 de la rúa Cruceiro 17, los vecinos de nuevo insistieron en que al centro acudirán "personas con problemas de drogadicción, alcoholismo y salud mental" y que en ese entorno se encuentran el colegio de las Doroteas y el Froebel. Las comunidades educativas de ambos colegios se han desmarcado de las reivindicaciones y quejas de estos vecinos.
Tras escucharles, la concejala y la presidenta de Rexurdir les explicaron que el local se escogió por ser céntrico y de fácil acceso y dieron toda clase de detalles sobre el tipo de atención que se va a desarrollar en este servicio, subvencionado por el Concello de Pontevedra y la Xunta de Galicia, insistiendo en que el centro no va a suponer ningún problema ni para los escolares ni para los vecinos.
Sin embargo, éstos entienden que los usuarios de este tipo de centros "tienen dificultades para cumplir normas y comprometerse con programas establecidos" para desengancharse de sus adicciones.
Los vecinos propusieron que se use para este fin alguno de los locales disponibles que dependen del Concello y reprocharon a Carmen Fouces la tardanza en recibirles y el "ocultismo interesado" con el que se ha llevado este tema.
Finalmente, la reunión concluyó sin acuerdo y "los vecinos seguimos mostrando nuestro rechazo a la ubicación elegida".