La fiesta infantil de inauguración del nuevo parque infantil de Campolongo sobrepasó este viernes todas las previsiones y desbordó de niños durante toda la tarde el recién estrenado recinto. Cientos de pequeños acudieron al llamamiento realizado por el Concello de Pontevedra para celebrar por todo lo alto la puesta en funcionamiento del nuevo equipamiento.
A la diversión ya garantizada por los columpios, las zonas de trepar, la tirolina o la gran torre de siete metros con toboganes instalados en el nuevo parque se sumaron este viernes otros elementos que garantizaban entretenimiento: música y animación infantil.
Si el cóctel de juegos no era suficiente para animar la tarde, la fiesta incluyó un pequeño aperitivo que animó todavía más la asistencia. Plátanos y mandarinas; bocadillos de jamón y queso, jamón o chorizo; patatas fritas; palomitas; y agua y zumos completaban un menú que se acabó en cuestión que minutos dado el éxito de asistentes.
El nuevo parque, en el que se han invertido más de 272.000 euros, ocupa un espacio de unos 1.000 metros cuadrados en el que en la tarde de este viernes resultaba complicado encontrar un metro sin niños o adultos que los acompañasen sobre el césped artificial o desde detrás de las vallas que lo delimitan. Sin espacio libre se quedó también la zona de estancia para familiares y cuidadores, en la que resulta difícil encontrar un banco o mesa disponible.
El lleno fue total tanto en la zona pensada para los niños de más edad como en la enfocada para los menores de seis años, en la que pudieron disfrutar de columpios básicos de cuna e inclusivos, juegos combinados, un carrusel con capacidad para sillas de ruedas, un trampolín, un juego de muelle con dos puestos, dos teléfonos o un sendero de texturas.