Sí. La novia dijo sí, en medio de los aplausos y vítores de los numerosos amigos y curiosos que se dieron cita en la Plaza de A Peregrina durante la tarde de este domingo para asistir a una curiosa y divertida escena de pedida de mano en pleno centro de Pontevedra.
El novio había solicitado este espacio público para poder cumplir con su sueño romántico de recibir el sí matrimonial en el punto más céntrico de la ciudad. Su intención era realizar esta encuentro durante la jornada del sábado, pero la lluvia y el mal tiempo frustró su deseo.
Sin embargo, el pretendiente no cesó en su empeño y trasladó el mágico momento a este domingo. El joven preparó el momento con el dibujo de un gran corazón sobre el suelo y contó con la actuación de bailarinas y con la intervención de numerosos amigos que festejaron con pétalos de colores la populosa solicitud de matrimonio esperando que sean felices y coman abundantes perdices al grito de ¡Vivan los novios!.