La Gran Recogida anual del Banco de Alimentos, que se realizará de forma simultánea en toda Europa los días 24 y 25 de noviembre, es la gran esperanza de los responsables de la entidad para prepararse para el próximo año, que ya auguran que "va a ser muy complicado". Para lograrlo, piden voluntarios.
Así lo ha afirmado este miércoles Iván Martínez, presidente del Banco de Alimentos de Vigo, en una presentación en las instalaciones de la entidad en Pontevedra. Acompañado del responsable del Banco en Pontevedra, José Doval, señaló que precisan para toda la provincia 1.800 voluntarios, 400 de ellos en el área pontevedresa.
En esta ocasión, en la provincia contarán con la colaboración de 40 colegios, 10 más que el año pasado, de los que 12 pertenecen a Pontevedra y su área de influencia.
Iván Martínez explica que esta cifra les "ilusiona" porque supone contar con la participación del alumnado durante la recogida de las donaciones y también porque supone que voluntarios del Banco acudirán a los centros educativos para explicar a los estudiantes de los cursos superiores "una realidad social que igual no conocían" de las personas que precisan acudir a este tipo de entidades para poder alimentarse.
Esta próxima Gran Recogida se marca como reto repetir los 350.000 kilos de alimentos donados en su edición del año pasado. Aunque saben que es una cifra "muy ambiciosa", también están convencidos de que "la ciudadanía siempre ha respondido muy bien" y, cuando han pedido donaciones superiores, lo han logrado.
Esos 350.000 kilos esperan recogerse en un proceso de donaciones que este año tendrá modalidad mixta. En los supermercados de las cadenas Lidl, Mercadona, Día y El Corte Inglés solo se podrán realizar donaciones de dinero en efectivo en las cajas y en el resto de cadenas se podrá realizar esas donaciones en caja y también el formato clásico de entrega física de alimentos.
Este año saben que el reto de los 350.000 kilos de alimentos es "muy ambicioso" porque "la situación no está para alegrías", con la economía familiar "muy tocada" y una inflación de precios que hace augurar que 2024 será complicado. A la guerra de Ucrania se suma ahora la situación en Oriente Próximo por la tensión entre Israel y Palestina en la Franja de Gaza, que está haciendo subir el precio del petróleo.
"La vida se va a encarecer" y precisan una buena Gran Recogida para abastecer sus reservas de alimentos. A estas alturas del año, los almacenes ya han tenido que encender el "piloto rojo" de falta de reservas.
Además, Iván Martínez recordó que están a punto de realizar el último reparto con cargo a los fondos europeos, que el año que viene se van a reformular, y el vicepresidente del Banco de Alimentos, Polo Quinteiro, añadió que la situación es delicada por la falta de leche y aceite, ya que Europa no les ha enviado este año "ni un litro de leche ni de aceite".