Pontevedra se rinde ante los Reyes Magos… y al colorido de sus nuevos trajes

Pontevedra
05 de enero 2026
Actualizada: 20:01

Desde el balcón de la Casa Consistorial, los Reyes se dirigieron a grandes y pequeños pidiendo que "¡Nunca dejéis de soñar!". Además, confirmaron que venían cargados de regalos

Recepción a los Reyes Magos

Los Reyes Magos llegaron este lunes al concello de Pontevedra subidos a modernos vehículos eléctricos, elegantemente decorados con enormes coronas reales, demostrando que la magia también puede ser sostenible.

Ni siquiera faltaron los camellos, que desafiaron el frío en una mañana en la que la ilusión se protegía con gorro, guantes y bufanda.

La expectación fue tal que la cola para saludar a Melchor, Gaspar y Baltasar se alargó por la avenida de Montero Ríos, en una procesión de sonrisas, nervios y ojos bien abiertos.

Y si alguien pensaba que los Reyes repetirían vestuario, se equivocaba pues este año estrenaron trajes nuevos. Melchor apostó por el blanco y azul, colores de la provincia; Baltasar sorprendió de rosa, y Gaspar se decantó por el granate, en un guiño al club de fútbol de la ciudad.

El cielo se llenó de confeti y papeluchos en una mañana cargada de emoción y alegría, mientras el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, daba la bienvenida oficial a Sus Majestades.

Desde el balcón de la Casa Consistorial, los Reyes se dirigieron a grandes y pequeños con un mensaje directo al corazón "¡Nunca dejéis de soñar!", pidieron. Además, confirmaron que venían cargados de regalos y confesaron que lo que más les gusta es escuchar el propósito estrella de los más pequeños: portarse mejor.

La magia continuará esta tarde con su paseo triunfal por la Boa Vila. A partir de las 18.00 horas, la cabalgata partirá de la Avenida de Lugo y recorrerá el centro de la ciudad hasta la Alameda, acompañada por más de una docena de agrupaciones, seis carrozas y un aluvión de 2.000 caramelos.

Como curiosidad, este año la recepción real se celebró en el salón de plenos de la Casa Consistorial, estrenando escenario, ya que el año pasado tuvo lugar en el vestíbulo. Un pequeño cambio para una visita que, como siempre, deja una gran huella de ilusión en Pontevedra.