Un proyecto gallego convertirá las algas invasoras en compost

Arousa
27 de agosto 2025

La costa gallega se enfrenta a un grave problema causado por la propagación de algas invasoras y plantas tolerantes a la sal

Algas en la arena de la playa Juan Mejuto

La costa gallega lleva tiempo lidiando con un problema que crece sin freno: la proliferación de algas invasoras y plantas tolerantes a la sal que alteran la biodiversidad marina y afectan directamente a la pesca y al equilibrio de los ecosistemas.

Estas especies foráneas, como Sargassum muticum, Undaria pinnatifida o Codium fragile, se están extendiendo por todo el litoral atlántico, desplazando a las especies nativas y transformando los hábitats marinos.

El cambio climático no ayuda: el aumento de la temperatura del mar y la modificación de las corrientes están acelerando la expansión de estas algas, según explica Luis Miguel Botana, catedrático del Departamento de Farmacología, Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidade de Santiago de Compostela (USC).

Según el profesor Botana, estas especies invasoras no solo compiten con las autóctonas, sino que también bloquean la luz solar, alteran la cadena alimentaria marina y liberan sustancias que pueden causar daños ambientales, pérdida de oxígeno en el agua y perjuicios económicos.

Un nuevo proyecto llamado Revalgae, que arrancará en enero de 2026, busca darle la vuelta a esta situación. Liderado por el grupo de investigación Farmatox de la Facultad de Veterinaria de la USC, con sede en el Campus de Lugo, el proyecto cuenta con una inversión de más de dos millones de euros y una idea clara: transformar un problema ecológico en una oportunidad sostenible.

El plan es recoger estas especies invasoras de forma controlada y sostenible, y aprovechar su biomasa para desarrollar compuestos bioactivos que puedan utilizarse en distintos sectores, como la agricultura, la cosmética o la industria farmacéutica. Es decir, convertirlas en compost, productos útiles y hasta en herramientas para restaurar los ecosistemas degradados.

El enfoque no solo permite mitigar los daños que causan estas especies, sino que también contribuye a capturar carbono, eliminar nutrientes en exceso del agua y fomentar la economía circular, tal y como apunta el investigador principal del proyecto.

Así, con Revalgae, Galicia no solo combate una amenaza ambiental, sino que apuesta por un modelo de bioeconomía azul, donde lo que antes era un residuo problemático se transforma en un recurso valioso.