Después de tres décadas de "música, risas y noches inolvidables" que marcaron a varias generaciones, el pub 'Fetiche', uno de los locales más emblemáticos de la movida pontevedresa, anuncia su cierre definitivo.
Su última noche será este sábado 14 de marzo, poniendo fin a un ciclo en el que el local se convirtió en lugar de encuentro, refugio de amistades y escenario de innumerables recuerdos.
"Durante tres décadas, 'Fetiche' no ha sido solo un local. Ha sido un punto de encuentro, el lugar donde empezaban muchas noches y nacieron recuerdos que siguen vivos", escribieron sus responsables en redes sociales.
El cierre llega motivado por el cambio de hábitos entre los jóvenes y por una normativa municipal cada vez más exigente en materia de seguridad, accesibilidad y ruidos, especialmente estricta en la zona vieja de Pontevedra.
Esta ordenanza obliga a los locales a adaptarse a medidas como la insonorización reforzada, la actualización de los planes de evacuación, reformas estructurales para garantizar la accesibilidad y la instalación de limitadores acústicos, requisitos que resultan difíciles de asumir para muchos negocios.
Todo ello convive con el Plan Especial de Protección y Reforma Interior y Conservación Artística (PEPRICA), en vigor desde 2003, que regula el casco histórico de Pontevedra e impone limitaciones a la hora de realizar reformas o abrir nuevos negocios en la zona, con el objetivo de preservar el patrimonio arquitectónico.
Hace justo un año, el alcalde Miguel Anxo Fernández Lores recordaba que "los locales cierran porque no están cumpliendo la normativa, no por capricho del Concello", una afirmación que sigue cobrando sentido ante el progresivo declive del ocio nocturno tradicional en el casco histórico.
Apenas quedan unos pocos bares y pubs abiertos en el centro de Pontevedra y, en especial, en la calle Paio Gómez Charino, donde en los últimos años han cerrado locales como ‘Dr. Livingstone, Supongo’ o ‘Patrimonio’.
El próximo sábado, el pub 'Fetiche' vivirá una última noche "a la altura de todo lo que hemos vivido", afirman desde el local, porque "los lugares cierran, pero los recuerdos que dejan nunca desaparecen".