El 27 de junio se llegaba a un acuerdo entre representantes de los trabajadores de Tafisa y la dirección para el cierre definitivo de la fábrica situada en A Reigosa (Ponte Caldelas) pero, veinte días más tarde, la factoría continúa funcionando ante el estupor de parte de los despedidos que formaban parte de la plantilla. Por este motivo, desde el sindicato CIG se ha decidido promover una asamblea que se desarrollará el próximo lunes para decidir qué actuaciones llevan a cabo ante la continuidad de la actividad en la nave industrial.
El representante de la central nacionalista, Xaquín Agulla, considera que se está infringiendo el acuerdo de cierre y no descarta presentar una reclamación ante la Inspección de Trabajo. Sin embargo, el ex presidente del comité de empresa, José Manuel Moledo, resta importancia a esta actividad, que relaciona con la salida del stock de material que se encuentra en la fábrica de tableros.
Actualmente, según Moledo, en la nave se encuentran trabajando doce empleados de la plantilla: los seis trabajadores que aceptaron las condiciones impuestas por la empresa para desplazarse a otras fábricas de Tafisa en España, además de otros seis que estaba previsto que realizaran actividades hasta el desmantelamiento total de la nave.
"Es verdad que están trabajando pero es gentecon la que ya se contaba. No han comprado más material ni se han deshecho de la plantilla para seguir trabajando" afirma José Manuel Moledo, que entiende que otros ex compañeros se encuentren molestos por esta actividad pero entiende que carece de sentido protestar en este momento. Señala que el trabajo se está haciendo por fases, ya que son pocos operarios, con la única finalidad de finalizar la producción que se había iniciado en la fábrica.
SOCIO INVERSOR
Moledo entiende que los ex trabajadores deben centrarse en contactar con el IGAPE para encontrar un socio inversor que decida apostar por la nave de A Reigosa. "Queremos saber si el IGAPE sigue en esta línea o si ya se deshace de nosotros", afirma el ex presidente del comité que indica que desde la Consellería de Industria habían apostado por buscar un grupo empresarial que invirtiera en un nuevo proyecto.
En este sentido, asegura que la empresa sueca de muebles Ikea sí mostró su intención de apoyar un nuevo proyecto pero siempre como cliente y no como promotora que aporte una inversión económica.
Los ex trabajadores ya transmitieron al portavoz del grupo municipal del PP que gestione una nueva entrevista con el IGAPE para estudiar alternativas de futuro y se encuentran a la espera de una respuesta.