Una investigación pontevedresa abre nuevas posibilidades para mejorar la resistencia del maiz a la plaga de los taladros

Pontevedra
16 de marzo 2015

El taladro es una de las principales plagas del maíz. Se estima que cerca del 7% de la producción mundial de este cultivo se pierde cada año por el ataque de estos insectos

Daño causado por la plaga del taladro MBG

Una tesis doctoral realizada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) propone hasta 21 genes candidatos para, a través de programas de mejora genética, incrementar la resistencia y tolerancia del maíz al ataque del taladro, una de sus principales plagas.

El autor, el ingeniero agrónomo Fernando Samayoa López, realizó la investigación en la Misión Biológica de Galicia (CSIC, Pontevedra) en los cuatro últimos años en el grupo de investigación "Genética y Mejora de Maíz". Las directoras de la tesis fueron Rosa Ana Malvar Pintos, profesora de investigación del CSIC, y Ana Butrón Gómez, científica del CSIC.

"Mediante experimentos hechos durante tres años consecutivos se determinaron los niveles de resistencia de cada una de las plantas al ataque de las larvas del insecto. En el análisis se utilizaron más de 200.000 marcadores de ADN distribuidos en todo el genoma del maíz y, mediante sofisticados modelos estadísticos, se encontró que, al menos, 25 marcadores tenían efectos altamente significativos sobre la resistencia de las plantas. En un análisis posterior, tomando como referencia la posición física de cada marcador dentro del genoma del maíz, se identificaron hasta 21 genes que podrían estar codificando las proteínas que interfieren en la resistencia del maíz ante el ataque del taladro Mediterráneo", apunta Fernando Samayoa López.

En la investigación también han participado varias instituciones extranjeras, como la Universidad del Estado de Carolina del Norte de EE.UU.

La tesis se defendió recientemente en la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y obtuvo la calificación de apto cum laude. Sus resultados se están publicando en revistas científicas de impacto, como BMC Plant Biology y Molecular Breeding.