Ya se conocen todos los detalles de la reforma urbana que el gobierno municipal planteará para la calle Lepanto pero, eso sí, los vecinos tendrán la última palabra.
Será una actuación "integral", según ha explicado el concejal de Obras, Demetrio Gómez. Cumplirá con "todos os parámetros de calidade" del modelo urbano de Pontevedra. La calle pasará a ser, ha destacado, un espacio "accesible para todos".
Lepanto, como ya se había anunciado, pasará a ser un vial de plataforma única. El pavimento que se propone es adoquín confinado en bandas de hormigón, la misma solución estética que el tramo peatonalizado en Benito Corbal. Así, según el edil del BNG, se "facilita" su mantenimiento posterior.
La calle, que tendrá el paso restringido a residentes y servicios, mantendrá además su sentido de circulación de San Antoniño a Benito Corbal, pero se quedará sin aparcamientos.
La actuación prevista incluye, en el tramo más próximo a Benito Corbal, la creación de una pequeña plaza que aprovechará el espacio existente al lado de la antigua delegación de la Xunta de Galicia, que ya se encuentra en plena rehabilitación.
Para esta plaza, el Concello propone dos opciones para que los vecinos escojan la que más les guste. Por un lado, se plantea la instalación de cinco bancos de color granate para crear una zona de estancia separada del paso de los vehículos o, por el contrario, desplazar las líneas del pavimento, colocar solo tres bancos y plantar varios árboles, dejando un paso más angosto.
Además, aprovechando esta reforma también se renovarán todos los servicios de saneamiento, aguas pluviales y fecales y abastecimiento. Se mantendrá la iluminación de la calle, que ya cuenta con tecnología LED, aunque se podrán añadir nuevos puntos de luz en la plaza de nueva creación.
El Concello destinará unos 254.000 euros a esta obra, a expensas de las aportaciones y sugerencias que puedan realizar los vecinos y comerciantes de la zona.