La tragedia que estamos viviendo no deja resquicio alguno para enredar nada, pero me concedo una nota a modo de comentario:
Los años 50’ fueron los últimos en los que el rural estuvo poblado como nunca más después. Se cultivaban todas las tierras con el añadido esencial del aprovechamiento integral del monte. Y a partir del desarrollo de los 60’ las aldeas comenzaron a despoblarse, se acentuó el abandono de fincas y el monte creció, además, se extendieron las plantaciones de árboles con finalidad industrial. El monte quedó abandonado porque ya no había gente ni ganado que lo trabajase y en muchos casos lo que fueron fincas de labradío cercanas a las aldeas quedaron convertidas en parcelas arboladas o directamente cubiertas por maleza.
Recuerdo hace años que no tenía la menor duda de que los viejos propietarios de montes cuando la maleza les impedía entrar o cortar árboles, simplemente le pegaban fuego para limpiar y luego cortar sin impedimento: los árboles industriales se vendían igual. Luego la legislación fue poniendo parches en relación con la tierra y los árboles quemados y hemos llegado hasta hoy un tanto de esta manera. Los viejos del lugar ya no están y sus herederos tampoco atienden esas fincas que con toda seguridad se llenan de maleza.
O sea: sin gente, con el monte abandonado y cercano a las aldeas. Dices impuestos Torrado, y tendrás razón: seguro que tienes hecho el cálculo de los costes, tal como tu partido y tu ideología acostumbra:
supongamos que montamos en las 52 provincias tanto retenes de bomberos como brigadas que puedan abarcar todas las comarcas: supondrían unos 10.000 bomberos en toda España y casi 100.000 brigadistas, con el fin de trabajar en invierno para cuidar que el monte no tenga carburante almacenado en verano. Luego los costes salariales, cotizaciones a la S S, empresario y trabajador, sumamos... y nos pueden dar unos 2.000 millones anuales, por ejemplo. Ahora Torrado, si haces el favor, añades a la lista los 2.000 millones de € para que quede bonito y puedas anunciar la lucha contra el cambio del clima climático:
O sea que estamos en 515.000 millones de €. Adelante Torrado, adelante. Es lo que la administración pública contabiliza como ingresos tributarios y que extrae de nuestro trabajo y propiedad: salarios, pensiones, otras rentas, dividendos, intereses, alquileres de inmuebles, ventas patrimoniales y beneficios empresariales. En total algo más de 900.000 millones es lo que los ciudadanos cobramos o ganamos con nuestra libertad. Y de este importe el socialismo nos saca un 56,94 %. Adelante Torrado, adelante.
Por mi parte, siendo un absoluto ignorante de este asunto como de otros muchos, nada me gustaría más que en lugar de impuestos del socialismo se extendiesen por el rural las cuentas de explotación, el debe, el haber y los balances. Que en lugar de impuestos y cambio del clima climático, en lugar de pactos de la Burocracia y de la Ideología, la administración pública acordara destinar, por ejemplo, miles de millones de € en financiación al 2%; que todo el rural español quedara exento de IBI, para siempre; que todas las empresas y autónomos del rural pagaran un 15% de sociedades, para siempre; que toda la producción rural pasaría a un IVA reducido del 5%, para siempre; que las cotizaciones a la S S de los trabajadores del rural quedaban bonificadas en un 80%, para siempre... Cuentas de explotación Torrado. La población no va a volver a vivir y trabajar en el rural. Y por mucho impuesto que pongas has de saber que los incendios solamente se van a apagar con gente viviendo del monte y de las fincas. No hay bastantes bomberos en verano ni suficientes brigadistas en invierno que sean capaces de sanear los montes y que cubran todas las aldeas, todos los montes, todas las comarcas, todas las sierras o todas las montañas. Hay que volver a vivir en el rural y para ese cambio socioeconómico vital se necesita un entorno en el que la lucha en el rural produzca ganancias: si no se gana dinero, si no pueden vivir de su trabajo, nadie irá a vivir a las aldeas. Pero si les sale rentable creo que los desplazamientos al rural serían numerosos, y con ello la creación de empresas agrícolas y ganaderas, los servicios, el transporte... el monte será rentable, en madera seleccionada, en productos especiales... etc. Para llenar el rural de gente confía en el ingenio humano Torrado, no en sacarle el fruto de su trabajo a la gente para que tú sigas sentado.
Esta carta a los reyes magos de las aldeas es una triste desesperación.