¿Cómo hace la ideología autoritaria que nos jodierna para controlar la creación libre de cine? Comprándolo con dinero. Con el dinero de quién, ¿el suyo? No. Con Nuestro Dinero, CND para la sopa. Contando solo los últimos diez años rondan los CUATRO MIL MILLONES de euros subvencionando el cine español.
A estas alturas las subvenciones directas del año pasado aún no se pueden ver: el ICAA anda en el 2023, pero del 2024 en adelante continúan haciendo cuentas, tienen que estar muy ocupados porque llevan dos años de atraso. En cualquier caso solamente muestra la parte de las subvenciones directas: en el último año que informan, 2023, les han largado a los del cine 153 millones de €. Pero hay bastantes más subvenciones, fundamentalmente a las productoras de tv y plataformas de emisión -251 M-- y a películas rodadas para tv -84 M-. Subvenciones dependientes de porcentajes de inversión y marranadas varias que alcanzan un total de 430 millones en el 2023. Tenemos así y a la vista el ticket de compra del sector: ¿cuánto vale comprar un sector de la cultura cuya referencia única es la libertad de creación? 430 kilos de reales de vellón cada año. No me extraña nada lo que me cuentan los que ven este guateque: dicen que el mayoral de la plantación se pasea entre genuflexos golpeando con la fusta sus botas de caña.
Accedemos otra vez a la web del Ministerio de Cultura y anotamos la recaudación y espectadores del cine español en el año 2025. Hay datos significativos y señalamos solo uno: se han hecho 727 películas en el 2025, de las cuales 566, el 77,85% del total, han recaudado menos de 10.000 €. Los espectadores y la recaudación bajan año a año, los espectadores bajan un – 25 %, mientras las subvenciones suben año tras año + 50%. ¿Para qué subvencionan el cine CND? Para dominarlo, para controlar el relato, para decirle al espectador lo que ha de pensar y decir sobre tal cosa y tal otra, para imponer, para que se hagan portavoces de causas, para hacer películas de unos temas y no de otros... y apartar a todos los que manifiesten una opinión independiente y no puedan sacar su película adelante o hacerlo con mucho esfuerzo y, como consecuencia de este aparato de control inquisitorial muchos genuflexan para que no los cancelen ni vayan o se manifiesten en contra de nada. Callan y otorgan. Como dice Soto Ivars el mundillo de la cultura está armado de un olfato entrenado, sabe bien lo que tiene que decir y lo que tienen que callar sin que nadie dé una orden. Detrás del telón hay un único comprador de voluntades culturales que permite a un artista un tanto díscolo salir pulido como piedra de playa para convertir la expresión cultural en propaganda.
Bajo Ulloa ha tirado un cantullo a la charca subvencionada y de repente ranas, sapos, píntigas e meigas se ponen a saltar y a croar. Con gran enfado y alípori se acercan a la parte seca y como dijo el Doctor Laguna en el Dioscórides: Daban los Jones tanto crédito y autoridad á la berza, que juraban por vida de ella... la ideología de género y la corrección política es la nueva religión donde rige el miedo y la omertá, un sistema cultural y audiovisual que funciona como un dispositivo de selección ideológica desde las ayudas públicas hasta las televisiones, plataformas, distribución, exhibición y festivales. Toda una agenda ideológica de imposición, una limpieza de sangre. Los directores de festivales como comisarios políticos sin importar mérito ni capacidad sino la condición y la ideología. En donde la ideología de género tiene otro chiringo montado que les da una ventaja descomunal para efectuar un verdadero apartheid contra todo lo masculino, sean directores o guionistas o directores de arte: en su lugar aparecen mujeres en los títulos de crédito que en ocasiones ni llegan a cuartas y quintas posiciones mientras que el que hace el verdadero trabajo la productora le hará cualquier enjuague para cobrar porque el tipo no figura o figura en esa cuarta o quinta posición. Únicamente por ser mujeres. Que tienen currículum cero. Porque la máxima distinción de una película es tener mujeres en los títulos de crédito: te permite la subvención. Si no, no filmas. Esto y la guerra civil, Franco, Franco, Franco del Carro. ¡Pero qué sopor! Una película independiente, como todo buen cine y por el simple hecho de contar lo que el guionista y director quieran contar no tiene posibilidades de salir. Airbag no se podría hacer hoy: nivel de control CND de las sociedades ideológicas que imponen aquella superestructura del Marx de primera hora. Decía el gran Escohotado que la verdad se impone sola, solo la mentira necesita subvención.
Dejando el camino sembrado da vueltas la gavilla.