Emigrante: Dolor, sufrimiento y nostalgia

06 de decembro 2025

Pedro Lorenzo Macías nos presenta a Pedro Marras Ventoso

En todos los medios, buscan la notoriedad en personas, elevadas a la popularidad por medios protagonistas. Hay personas sencillas, silenciosas, que en su vida sufrieron descalificaciones, solo porque su familia era republicana sensata y dialogante.

Cuando se genera odio y partidismos distintos, a la larga, se cometen serias barbaridades. Pincelamos las vivencias de DON PEDRO MARRAS VENTOSO.

Nació en La Coruña, el 1938; su padre era profesor de clásicas y su familia eran republicanos dialogantes y respetuosos. Al establecerse el Franquismo, su padre fue relegado de su cargo, y tuvo que luchar para mantener a su familia. No es un único caso, lo mismo les pasó a miembros de mi familia paterna.

Pedro Marras sufrió lo suyo, ya que lo consideraban rojillo. A los 17 años se integra en la Coral Polifónica Follas Novas de La Coruña; cantaba y bailaba. También se anotó en un grupo de danza y canto. Ocurría el año 1955.

En 1960 le destinaron a Ceuta para realizar el servicio militar. Nos cuenta Don Pedro Marras.

Pedro Marras
Pedro Marras

- Las pasé moradas. Me había etiquetado que era rojillo, y recibía todos los castigos, que no había cometido. Tenía la cara deformada por las bofetadas que recibía. Un sargento, ex legionario, me reclamó como escribiente en su despacho. Gracias a él, la vida en Ceuta fue más agradable y confortable. Licenciado en el 1962, me incorporé en La Coruña en la Coral Polifónica Follas Novas y en el Grupo de Canto y Danzas. Éste fue invitado a Colombia para varias actuaciones.

No tenía pasaporte ni podía solicitarlo. Le expongo este hecho al Director y lo arregló, siendo él el portador de mi pasaporte. La experiencia en Colombia fue formidable.

Regresamos a España, y la Secreta andaba pisando mis talones; unos amigos me aconsejaron que emigrase. Fui a junto el director y le expongo mi problemática y me da el pasaporte con esta premisa: “Tienes dos días, pues yo denunciaré que me robaron el pasaporte. Año 1963. Raudo de dirigí a Andorra y entré en Francia; unos conocidos me buscaron empleo. Inicié de pinche, debido a mi dedicación y forma de trabajar, me ascendieron a responsable de una clasificadora. La empresa fabricaba piezas para aviones y otros eventos.

Pronto otra empresa requirió mis servicios, con mejor sueldo. En Francia, en aquellos tiempos, era costumbre y Los Jefes me felicitaron y me dijeron que siempre tendría un puesto de trabajo. Me consideraron muy buen obrero y fue solicitado por seis empresas. Es decir,
que en Francia tuve siete oficios. Cuando todo iba de maravilla, sufrí un doloroso revés: mi esposa me abandonó y pidió el divorcio. Soporté con sufrimiento todos los gastos. Pero seguí luchando. La mayoría de las empresas francesas cierran en agosto por vacaciones. Este
mes me empleé en un aeropuerto, en la sección de control y distribución de equipajes.

Ya tenía nacionalidad francesa y viajé a Galicia, a mi Coruña. Nací en la Plaza de Pontevedra; encontré a una amiga de juventud; nos carteamos. Trabajé 35 años en Francia. En 1998 me jubilé y me casé con mi amiga de juventud.

Vivimos en Barcelona, viajamos; pero pronto contrajo una enfermedad grave. Estuve al cuidado de ella, dándole ánimos, cariño… ¡Se fue al Inicio de La vida! Me quedé solo y decidí volver a mi tierra gallega.

En el 2020 me afinco en Pontevedra. Un conocido me presenta a Manuel Antonio Pintos, director de La Coral Helénica Liceo del Casino. Le cuento que era barítono en La Coral Polifónica Follas Novas de La Coruña. Con una sonrisa, me dijo: “necesito un barítono, puedes empezar hoy que ensayamos”. Estuve un tiempo en la Coral, el director Manuel Antonio Pintos me propuso que me incorporarse al Orfeón Pontis Veteris; me sentí en familia y mientras pueda intentaré ayudar en lo que necesiten de mí.

Creo que este mes, tenéis el repertorio muy completo.

¡Cierto! Todas las actuaciones se desarrollarán gratuitamente en Residencia de Mayores, llevando el Espíritu Navideño a todos los residentes. 

 

He visto el programa de la Coral y del Orfeón Pontis Veteris y visitarán todas las residencias que les invitaron a ir, gratuitamente. El 20 de diciembre, llenarán el aforo del Teatro Principal con “paxoliñas y otros cantos entrañables.

Gracias a Don Pedro Marras Ventoso, y a todos, unas gratas Navidades.

 

Pedro de Lorenzo y Macías