En Argentina a todos los emigrantes de España les llamaban "gallegos". A todos los pueblos de Israel, les denominan "judíos".
Analizando las raíces históricas, encontramos Hebreos y Judíos. Nos trasladamos al siglo X a. C.
Muerto el rey Salomón (930 a. C), las diez tribus del norte no aceptaron como rey a Roboam, hijo de Salomón. Proclamaron rey de Israel Jeroboam y se consideraban hebreos. Estos ocuparon el norte del Estado de los pueblos de Israel, cuya capital fue Samaria.
La tribu de Judá y Benjamín permanecieron fieles a la Casa de David, cuya sede fue Jerusalem, formando el reino de Judá, denominados judíos. Se establecieron a sur.
Desde 930 a. Cristo, el pueblo Israelita se dividió en dos reinos: Reino Hebreo y Reino Judío.
Alrededor de 725 a. C., el rey asirio Salmanasar V quiso conquistar Samaria, atacando al reino hebreo y fracasó. Le sucede Sargón II que en el año 722 a. C, conquista Samaria y las 10 tribus hebreas emigran, desaparecen.
Sobre este hecho, hay diversos comentarios y mitos. Muchos consideraron que se establecieron en Asfareth (La Otra Tierra). En el siglo XV los israelitas establecidos en Hispania consideraban que existía esa "Otra Tierra".
Comenta Vicente Risco: "Que, según el Talmud de Jerusalén, había israelitas en un lugar oculto". Dios vino con una nube y los cubrió para preservarlos de pueblos extraños. Scheder Olam llama aquellas nubes montañas de oscuridad; se ha interpretado que esa tierra oculta era América.
Estas creencias las debemos de tener presentes, cuando analicemos el objetivo principal en el que creía Cristóbal Colón.
En cuanto a la emigración de las 10 tribus hebreas, hay muchos estudios; nosotros abordaremos cuando se establecieron en la Diócesis de Santiago, bajo el mandato de Gelmírez.
Reino de Judá (Sur): La capital era Jerusalén. Era un reino independiente que, aunque también fue presionado por los asirios (Sargón II aplastó una coalición liderada por Judá en el 711 a.C.), no fue conquistado en esta época. El Reino de Judá resistiría hasta su
conquista por el Imperio Neobabilónico en el 586 a.C. Nabucodonosor II destruye el "EL TEMPLO DE JESUSALÉN", coincidiendo con nuestro calendario el 31 de agosto. Los judíos fueron llevados cautivos.
En 515 a. C, Zorobabel inicia la reconstrucción, bajo el reinado persa de Darío I y fue consagrado sumo sacerdote a Esdras, que influyó en los pensamientos de Colón.
El segundo templo se convirtió en el edificio más importante de Jerusalén; tuvo varios usos, fuera del pensamiento israelita. En 165 a. C, Judas Macabeo, lo consagra al culto de Yahveh. Posteriormente fue ampliado y reconstruido por el rey Herodes.
La Primera Guerra Judeo-Romana (66-73 d.C.), también conocida como la Gran Revuelta Judía, fue un conflicto entre los judíos de la provincia de Judea y el Imperio romano. Se inició por tensiones religiosas y abusos, culminando en la destrucción de Jerusalén y su
Templo en el año 70 por las legiones romanas lideradas por Tito. La guerra terminó en 73 con la caída de la fortaleza de Masada, tras lo cual Roma se impuso y gran parte de la población judía fue esclavizada o murió.
La destrucción del Templo coincidió el 31 de agosto, como la de Nabucodonosor II; a este día le denominaron 9AV, era de gran tristeza para el pueblo de Jerusalén. Guardaban luto dos días, pues conocían la redondez de la tierra (Isaías, 40-2).
Iremos pincelando brevemente, en varios ensayos, dónde es posible que se estableciesen hebreos.
En el próximo ensayo, indagaremos la República Amalfitana y los Templarios.
En este ensayo hay que destacar estos episodios:
- La emigración o desaparición de las 10 tribus hebreas.
- La destrucción del Templo de Jerusalén (9AV).
Pedro de Lorenzo y Macías.