La primera jornada de vacunación a los profesores del área sanitaria, que se ha adelantado un día con una fase piloto, ha generado numerosas críticas por una mala planificación.
Hasta tres horas han tenido que esperar algunos docentes para poder vacunarse. Estaban citados desde las ocho de la mañana y las dosis no han empezado a inocularse hasta las once.
Afectados relatan a PontevedraViva que, además del retraso y el tiempo que han perdido en Montecelo, el espacio en el que tuvieron que esperar "no era seguro". Las colas daban la vuelta a la entrada del hospital "sin que nadie controlase las distancias de seguridad".
En algunos casos el profesorado que estaba citado "estábamos aglomerados en un pasillo cerrado y sin ventilación", añaden, y nadie les informaba de lo que estaba sucediendo.
"Los pacientes pasaban por el medio de las colas y los celadores con gente en silla de ruedas también", explican docentes a este periódico. Incluso personas se veían obligadas a apartar la cola para poder acceder a los ascensores o pedir cita en el servicio de atención al paciente.
Numerosos docentes denunciaron que "estábamos en el medio de todo", que fue el lugar "en donde nos colocaron" e insisten en que "tiene que haber otros recintos más seguros para hacerlo", sobre todo cuando a este proceso de vacunación está convocada tanta gente.
El gerente del área sanitaria, José Ramón Gómez, ha reconocido un "pequeño fallo" en la organización de este proceso de vacunación, ya las dosis de AstraZeneca que iban a ser empleadas "no llegaron" y hubo que pedir un nuevo envío a Santiago.
Así, personas que estaban citadas para las nueve de la mañana tuvieron que esperar unas dos horas para vacunarse, pero según el responsable sanitario, "no hubo ningún otro problema".
EL BNG EXIGE QUE NO SE REPITA
A las críticas de los profesores se ha sumado el BNG que, a través de su portavoz en Educación, Manu Lourenzo, ha lamentado que los docentes hayan estado "amoreados" en Montecelo durante horas y que el mecanismo de vacunación los mezcle "sen ningún tipo de criterio".
Lourenzo asegura que las autoridades educativas gallegas "non están á altura das circunstancias" y exige que se solucionen estos problemas para garantizar la salud de los profesores que sean llamados para vacunarse.