Los impulsores de la Bienal de Arte de Pontevedra ya están trabajando en su próxima edición, que llegará llena de novedades, entre ellas la extensión del certamen a Vigo.
Así lo han avanzado tanto el Museo de Pontevedra como la Deputación de Pontevedra, que confirmaron que ya han activado el concurso público para elegir el equipo de comisarios que estarán al frente de su edición número 33, que se desarrollará entre mayo y agosto de 2027.
Podrán presentarse al concurso profesionales o equipos con demostrada experiencia en el diseño y desarrollo de proyectos expositivos a lo largo de los últimos quince años, así como una trayectoria mínima de diez años en el comisariado de bienales de arte contemporáneo.
Las candidaturas podrán presentarse hasta próximo 24 de febrero.
El equipo seleccionado será responsable de definir y articular el concepto central de la exposición, seleccionar artistas y obras y construir una narrativa curatorial sólida y coherente.
El concurso establece un premio de hasta 10.000 euros para la propuesta ganadora, que se integrará como anticipo de los honorarios profesionales, próximos a los 60.400 euros.
El jurado estará integrado por Ángeles Tilve, directora del Museo de Pontevedra, junto con dos perfiles externos de especial relevancia en el panorama artístico contemporáneo.
Rafa Domínguez, que como vicepresidente provincial es el responsable político de la Bienal de Pontevedra, ha subrayado que con este trámite "damos un paso muy importante para la proyección de la bienal a medio y largo plazo", un evento que ve "estructural" en la política cultural de la Deputación.
Una característica de la próxima edición es que se reducirá el número de sedes. Las principales serán los edificios del Museo de Pontevedra: el Edificio Castelao, el Edificio Sarmiento, la iglesia de Santa Clara y las ruinas de Santo Domingo.
Como novedad, se incorporará una sede en Vigo: la sala de exposiciones de la Sede Afundación.
La próxima bienal, que arrancará ya antes del verano, ha añadido Domínguez, apostará por un modelo "más sostenible y conectado con el tejido cultural, con la programación museística y con la ciudadanía".
El objetivo es extender su influencia más allá de un período concreto del año y reforzar su papel "como espacio de creación, reflexión y encuentro", ha destacado el vicepresidente.