El Pazo da Cultura se convirtió este sábado en un espacio para la convivencia, la música, la amistad y la alegría gracias a Cantos na Maré.
Esta iniciativa nació en el año 2003 con la intención de rendir un homenaje al mar como lugar de encuentro de artistas, letristas, músicos, poestas y escritores gallegos unidos por los sentimientos y valores culturales del universo galego-portugués.
Lo que pasó sobre el escenario este sábado fue resumido por Uxía con un expresivo: Árdelle o eixo!
La cantante Kátya Teixeira aportó las sonoridades de la música popular brasileña, Celina de Piedade entregó el alma con su acordeón desde su voz de raiz de norte a sur de Portugal.
Guadi Galego aportó dulzura y la calma del norte gallego y consiguió parar el mundo y el tiempo. Paulo Flores, una gloria viva de Angola, sedujo al público con la sambar y los ritmos cadenciosos de su tierra.
Luego llegaron los sonidos salvajes y vibrantes de la canción africana. Manecas Costa, que forma parte de la gran familia musical de Cantos na Maré desde la edición de 2005, regresó para recordar a su hermano musical, Fran Pérez Narf, con quien grabó un disco Aló Irmao en 2009.
Y el artista invitado fue Santiago Auserón, en esta fiesta dirigida musicalmente por Paulo Borges.