Casto Sampedro 'revive' por un día en Pontevedra

Pontevedra
17 de diciembre 2017

Un Teatro Principal lleno hasta la bandera ha emprendido este sábado un apasionante viaje al pasado. El público se trasladó, de la mano de Os de Algures, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, para repasar la trayectoria vital y profesional de Casto Sampedro, una figura clave de la cultura gallega y director fundador del Museo de Pontevedra

Representación de "Casto Sampedro na memoria da Boa Vila", de Os de Algures
Representación de "Casto Sampedro na memoria da Boa Vila", de Os de Algures / Diego Torrado

Un Teatro Principal lleno hasta la bandera ha emprendido este sábado un apasionante viaje al pasado. El público se trasladó, de la mano de Os de Algures, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, para repasar la trayectoria vital y profesional de Casto Sampedro, una figura clave de la cultura gallega y director fundador del Museo de Pontevedra.

Un total de 86 personas han representado el espectáculo Casto Sampedro na memoria da Boa Vila, un nuevo paso en el trabajo de Os de Algures por la recuperación de nuestro patrimonio etnográfico. En este caso, lo hizo centrándose en el trabajo de Sampedro como recopilador del cancionero musical de Galicia.

Junto a los miembros de la propia agrupación, el espectáculo ha contado con la colaboración de las pandereitas de Seixebra (Moaña), bailarines de la agrupación Celme (Pontevedra) y actores del Aula de Teatro Municipal, que interpretaron a Sampedro y a sus coetáneos en la vida cultural pontevedresa.

Las catorce piezas musicales que se interpretaron pertenecían a la recopilación que realizó Casto Sampedro de la música tradicional gallega. Fue a través de cuatro escenas ambientadas en la Plaza de la Leña, la Plaza de la Verdura, la procesión del Corpus y en una romería tradicional, que hicieron las delicias del público.

La escenografía, que incluyó una alfombra compuesta de 8.000 camelias realizadas en papel de seda, los espectaculares trajes tradicionales aportados por la asociación Sete Espadelas y el juego de luces y sombras durante toda la función fueron otros de los aspectos más destacables de esta representación.