El de este sábado ha sido un día grande en Combarro. Miles de personas han acudido a esta emblematica villa marinera para disfrutar de una nueva edición del festival Armadiña Rock.
Desafiando al tremendo calor que acompañó a toda la jornada, la música y el buen ambiente se convirtieron en aliados perfectos para combatir las altas temperaturas.
Ya en la sesión del viernes bandas como Lisdexia, Rager y Ruxe Ruxe y la Orquesta Bravú Xangai, referentes indiscutibles de la música gallega contemporánea, se habían subido al escenario de la Praza da Chousa.
Pero, sin duda, la jornada central del festival fue la que convirtió Combarro en todo un hervidero… y por partida doble. Literal y figuradamente.
Tras las actividades infantiles, que incluyeron un obradoiro de ecopercusión o la sesión vermú en la Praza da Rualeira a cargo de Noite Pechada, el 'tardeo' quedó en manos de Malkeda y El 4º Sentido, que tuvieron que sobreponerse al abrasante calor.
Durante la tarde hubo también espacio para los más pequeños con un espectáculo de Migallas Teatro y con el concierto de Terapia Kids.
Fue hasta que, a partir de las ocho y media de la tarde, toda la actividad del festival se trasladase al escenario principal de la Praza da Chousa.
Allí, en un espacio que se fue llenando lentamente con el paso de las horas, actuaron Bule, Abaixo Cu Sistema o La Duendeneta, animando a un público cada vez más numeroso.
Monoulious Dop, Balkan Bomba y Collón de Lola fueron, por su parte, los encargados de que la fiesta continuase hasta altas horas de la madrugada.
El Armadiña Rock se despide este domingo con una sesión vermú del grupo Skadelos.
El festival ha demostrado, un año más, que se trata de una propuesta cultural y festiva más que consolidada, reconocida ademas por su identidad gallega, su espíritu artesanal y su firme apuesta por las bandas emergentes del país.