Casi 37 grados -36,85 para ser exactos- han llevado a la ciudad de Pontevedra al que ha sido, hasta ahora, uno de los días más calurosos del año.
En plena ola de calor que está azotando todo el país, con temperaturas especialmente extraordinarias en el norte, poco refugio había para escapar de este tórrido día.
Así, las playas de las Rías Baixas mostraron un lleno casi absoluto durante toda la jornada del sábado, una estampa que seguramente se repita los próximos días.
Los que se quedaron en la ciudad usaron todo tipo de recursos.
Desde asistir a eventos con ventilación, como la Festa dos Libros, refrescarse en las fuentes o refugiarse a la sombra en parques y terrazas de la hostelería.

Los 36,85 grados registrados por Meteogalicia en la estación meteorológica de Campolongo no ha sido la única anomalía que deja esta ola de calor.
La temperatura media de todo el día no ha bajado de los 27 grados y la mínima ha estado rondando los 20. La sensación fue aún mayor ante la práctica ausencia de viento.
De cara a los próximos días, si bien la situación parece que se irá atenuando un poco, el calor seguirá siendo la tónica reinante. Al menos, a corto plazo.
Para este domingo, las previsiones de Meteogalicia sitúan las máximas para Pontevedra en los 34 grados, un registro que se estima aún menor -30 grados- para el lunes.
Los termómetros continuarán por encima de los 30 grados, al menos, hasta el jueves.
