El Concello de Pontevedra estrenó este jueves un nuevo protocolo de actuación destinado a minimizar los efectos de las altas temperaturas entre las personas sin hogar, un colectivo especialmente vulnerable durante los episodios de calor extremo.
La medida pasa a formar parte del Protocolo de emergencias por causas meteorológicas adversas, que también incluye las actuaciones previstas para los períodos de frío.
La concejala de Bienestar Social, Anabel Gulías, explicó que el objetivo es garantizar una respuesta coordinada y eficaz cuando se produzcan situaciones de riesgo derivadas de las condiciones meteorológicas.
El dispositivo se activará automáticamente siempre que Meteogalicia prevea temperaturas iguales o superiores a los 37 grados centígrados, un escenario asociado a la alerta naranja por riesgo importante para la población, o cuando se declare una alerta sanitaria.
Además, el departamento municipal de Bienestar Social podrá ponerlo en marcha en otras circunstancias si considera que las condiciones así lo requieren para asegurar la protección de las personas afectadas.
Las actuaciones se concentrarán especialmente entre las 14.00 y las 16.00 horas, la franja del día en la que suele registrarse la mayor intensidad de la radiación solar y en la que buena parte de los recursos sociales permanecen cerrados.
Durante ese período, personal voluntario de Protección Civil distribuirá botellas de agua fresca a las personas sin hogar, comprobará su estado y les facilitará información sobre las medidas de prevención frente al calor extremo, además de orientarlas sobre los recursos asistenciales disponibles en el municipio.
Según destaca el Concello, el nuevo protocolo refuerza la coordinación entre la administración local, las entidades sociales, Protección Civil y la Policía Local, con el propósito de ofrecer una respuesta conjunta y evitar que ninguna persona quede desatendida durante episodios de condiciones meteorológicas especialmente adversas.