La primera cita musical de 2016 en Pontevedra es única, y no es exageración. El concierto de Aninovo, que combina la música orquestal con el ballet, es un espectáculo hecho y producido en Galicia, lo que lo sitúa como el único de estas características que se pueden disfrutar en esta comunidad. A esa excepcionalidad hay que sumarle que sea precisamente el uno de enero, lo que lo convierte en uno de los pocos que se celebra en España el primero de año.
A unos más, a otros menos; el concierto de Año Nuevo, les lleva a la capital austríaca a través de la pantalla de televisión. A diferencia de la estampa de la Sala Dorada de la Sociedad Musical de Viena, en el Pazo da Cultura los artistas que ocuparán el escenario son jóvenes o muy jóvenes.
Y ese espíritu jovial también se trasladará al público asistente: "pretendemos que el público se divierta, que interactúe, y por ahí va la sorpresa que guardamos", avanza Fernando Briones. Este joven coruñés, profesor del Conservatorio Superior de A Coruña y director de la Orquesta y Coro Gaos, será el maestro invitado que lleve la batuta. "Va a ser un concierto divertido; para todos los públicos. Perfecto para empezar el año con toda la energía a tope", advierte.
Mercedes Suárez dirige el Centro Coreográfico Galego, -en este caso como coreógrafa del BalletNorte-, y repite por cuarto año consecutivo, los mismos que lleva celebrándose este evento. "Estamos encantados con este concierto. La música es excepcional y los bailarines también. Va a ser una celebración ideal para Pontevedra. Comenzar el año con un concierto así, seguro que dará buena suerte", dice Mercedes.
Pasado el verano comienzan los prolegómenos aunque es a comienzos de diciembre cuando se intensifican ensayos, organización y montaje. Cerrada la selección de composiciones musicales, en la primera parte del recital los protagonistas serán ña Orquesta Filharmónica de Pontevedra y su director. Interpretarán el "Capriccio espagnol" de Rimsky Korsakov y "El sombrero de tres picos" de Manuel de Falla; de forma que será el tramo innovador del programa.
En la segunda parte se combinará el ballet con valses y polkas de la familia Strauss. Tres parejas de bailarines ofrecerán este apartado más visual del concierto. Uno de los hándicaps que tendrán es el espacio limitado del escenario y el segundo "ajustarse al tempo" de un concierto en directo. "Cada director dirige a su manera. En este caso Fernando se ha prestado desde el primer momento y ha sido muy colaborador", agradece Mercedes Suárez.
Los 55 músicos de la Orquesta, también tienen sus retos: "cada director tiene su versión de las obras y eso es algo difícil de cuadrar para una orquesta. Nosotros dependemos también de estados de ánimo" explica Ignacio García, presidente de la Filharmónica. Para conjugar esos "tempos" "versiones" y "estados de ánimo" esta semana ensayan dos días conjuntamente, director, músicos y bailarines.
En todo este ensamblaje participa igualmente el Pazo da Cultura. Han de dar respuesta a las necesidades de estos artistas, en un mes tan complicado como diciembre; en plenas fechas navideñas, y más aún, el primero de año. Es precisamente este concierto, el único de la programación anual, que requiere ampliar el escenario para dar cabida y espacio a músicos y bailarines.
Pilar Portela, gerente del Pazo, explica que "lo que se ha hecho es ampliar dos metros y medio el escenario hacia adelante. Sería posible que la orquesta estuviera abajo, pero no sería tan vistoso ni sonaría tan bien como resulta de esta forma. Desde el Pazo da Cultura hacemos una apuesta muy importante por este concierto, pero el esfuerzo y despliegue que hacemos merece la pena, porque además cada año tenemos más público". De hecho la venta de las entradas a escasos días del concierto es buena.
Otro aliciente que tiene este concierto es la presencia de la Orquesta Filharmónica Cidade de Pontevedra. Una ciudad como ésta, con entidades centenarias o próximas a los cien años como la Coral Polifónica, la Sociedad Filharmónica, el Conservatorio y la Banda Municipal de Música: "carecía de una orquesta. Es algo necesario para la cultura de Pontevedra. Quizá se pueda entender como algo elitista, pero no lo es", argumenta Ignacio, que encabeza este proyecto desde que se constituyó en 2006. "Para nosotros es una oportunidad de asentar la orquesta, y nos proyecta para todo lo que tenemos preparado para este próximo año. Nos estamos quedando sin conciertos en directo de orquesta y nosotros podemos ocupar ese espacio", añade.
No hay excusa. El uno de enero, la cita será a las siete de la tarde en el Pazo da Cultura. Concierto post desayuno o concierto vespertino, concierto en solitario, en pareja, con amigos ó familiar; pero sobre todo un concierto excepcional para celebrar la llegada de 2016. Vayamos calentando palmas.