La pasada semana, el Museo de Pontevedra recibió en Santiago de Compostela el Premio da Cultura Galega, que reconoce su labor de conservación del patrimonio gallego a lo largo de su trayectoria. Este miércoles, el director del Museo, Carlos Valle, y el diputado de Cultura, Xosé Leal, quisieron anunciar el acto de festejo por el premio para compartirlo con los pontevedreses y dejar constancia de su obligación de “seguir traballando con máis ilusión”.
Con motivo de conmemorar el pasado y sustentar las bases del futuro de la institución, el sábado 4 de febrero a las 19:00 horas, tendrá lugar en el salón de actos del Sexto Edificio del Museo una celebración con el objetivo de hacer público el agradecimiento y el compromiso con este reconocimiento.
El acto contará con un aforo de 242 personas e inlcuirá las actuaciones del violinista Sergio Heredia, como parte de la retrospectiva; Davide Salvado y Alba María como muestra de las herencias del pasado en las obras contemporáneas y finalmente, Tamara Andrés, que interpretará una performance audiovisual como un acercamiento que el director del Museo quiere tener hacia los nuevos públicos y formas de expresión.
Para Valle, la perservación del patrimonio es una parte fundamental de evolución histórica de Galicia y asegura que si en algún momento llegara a desaparecer estaríamos "amputados", recalcando así la importancia del Museo de Pontevedra en su conservación y destacando en este sentido tres piezas de la colección por su importancia para la historia de Galicia: el Tesouro de Caldas, dos figuras del Pórtico de la Gloria y Vento Mareiro de Castelao.
El director también quiso poner en relevancia los inicios del Museo, que surge a través de la creación de la Sociedad Arqueológica de Pontevedra a manos de Casto Sampedro, una figura importante en la recuperación de la memoria histórica gallega. Surge de esos cimientos el Museo de Pontevedra nace en 1927 comprometido con su legado y que se manisfestará en acto del sábado.
Las invitaciones podrán ser recogidas a partir de esta tarde en el propio edificio del Museo.