El Museo estrena una colección que recorre la historia de la indumentaria gallega de los siglos XIX y XX

Pontevedra
25 de julio 2019

La muestra, que incluye noventa trajes tradicionales completo y una amplia variedad de paños y mantones, estará disponible hasta el 1 de septiembre en el Sexto Edificio del Museo de Pontevedra y el acceso es gratuito. 

Inauguración de la exposición Galicia, terra dos mil panos
Inauguración de la exposición Galicia, terra dos mil panos / Cristina Saiz

El Museo de Ponteveda inauguró ayer la exposición 'Galicia, a terra dos mil panos'. Se trata una colección que reúne más de un centenar de tejidos y paños que se empleaban habitualmente en la vestimenta gallega de finales del siglo XIX y principios del XX. Se trata de un recorrido por diferentes tipos, tamaños, materias primas, adornos, técnicas de bordado y estampado con las que se adornaba la indumentaria tradicional.

En la inuguración de la muestra, que podrá visitarse de forma gratuita hasta el 1 de septiembre en el Sexto Edificio, el vicepresidente de la Deputación, César Mosquera, destacó el papel del colectivo Sete Espadelas, uno de los promotores de la inciativa. Esta agrupación llena años investigando los tejidos propios de Galicia, una labor por la que se llevaron uno de los premios de Investigación do Traxe Galego Antón Fraguas 2018. El director del museo, Xosé Manuel Rey, agradeció a personas e instituciones que donaron materiales imprescindibles para hacer realidad la colección.

La muestra está compuesta por noventa trajes tradicionales gallegos reproducidos de forma fidedigna, así como otras piezas de valor incalculable como mantones o pañoletas para el cuerpo o la cabeza. La sala de la exposición está dividida en tres sectores. Uno para los paños de uso cotidiano, otro con mantones más largos que incluye una colección de mantones de Manila elaborados en la capital filipina que llegaron hasta Galicia por vía marina haciendo escala en Mexico y Cádiz. Y una última en la que pueden contemplarse pañuelos de seda de Damasco elaborados en A Coruña.

También hay espacio para la indumentaria masculina con los paños que portaban los hombres, regalados por sus mujeres, que debían llevar a la vista para que todo el mundo supiera que tenían novia. Existe también un pequeño apartado dedicado a los mantones de Muros, más asequibles los de Manila.