La saga Apocalipsis Z fue la historia que dio a conocer al escritor pontevedrés Manel Loureiro. Y más de diez años después sigue inspirando nuevos proyectos. Es el caso del trabajo que realizarán una treintena de estudiantes de la Universidad de Vigo, de los campus de Pontevedra y Vigo, que adaptarán esta historia al mundo de los videojuegos.
Esta historia de zombis será la fuente de inspiración para el trabajo de diseño del primer nivel de un videojuego que, a lo largo del primer cuatrimestre, desarrollarán alumnos de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación y de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación.
Estudiantes de cinco materias integran los equipos multidisciplinares que protagonizan la iniciativa que impulsa por segundo año el grupo de innovación docente ComTecArt (Comunicación, Tecnología y Arte), con el propósito de acercar a alumnado de diferentes perfiles a los procesos de trabajo de la industria del videojuego.
"Poder participar de una formación divertida como esta es un privilegio al que no podía decir que no", destacó Loureiro, que este miércoles conoció en el campus pontevedrés las ideas de videojuego inspiradas en su novela en las que cuatro equipos de estudiantes trabajarán en los próximos meses.
La historia de cómo una pandemia convierte en zombis a la población mundial se convierte de este modo en el punto de partida de una serie de trabajos que, al final del cuatrimestre, deben constituir el primer nivel completo de un videojuego.
"Les dijimos que íbamos a valorar mucho su creatividad, con lo que no sería de extrañar que, aunque recojan los elementos y el universo de Manel Loureiro, los juegos sean algo completamente distinto a lo que podríamos imaginar en un juego de zombis típico", destaca la docente Beatriz Legerén, una de las coordinadoras de esta iniciativa.
Además de conocer las propuestas de videojuego del alumnado, el autor de Apocalipsis Z compartió con este grupo un coloquio sobre "cómo se construyen las historias", en lo que puso de relieve el potencial de los videojuegos, como "una nueva frontera de la narrativa, una nueva forma de contar historias, que tiene sus propias reglas" y que por lo tanto constituye un "desafío para todos los creadores".