El Teatro Principal de Pontevedra se convertirá este domingo 18 de mayo, a las 20.00 horas, en un espacio de encuentro con el cine gallego más reciente.
El Festival Internacional de Cinema Novos Cinemas acogerá una sesión especial de su sección Ágora, en la que se proyectarán los cortometrajes "O frío", de Pablo Dopazo, y "A roiba", de Jaime Olmedo.
Ambos cineastas, naturales de Pontevedra, estarán presentes en la sesión acompañados por Suso Novás, director artístico del festival, para compartir con el público las claves de sus creaciones en un coloquio posterior.
La entrada será libre y gratuita hasta completar el aforo.
Esta propuesta se inscribe en la filosofía de Ágora, la sección del festival que apuesta por el diálogo y la reflexión en torno a la creación audiovisual, abriendo espacios para el intercambio entre profesionales y espectadores, y contribuyendo a fortalecer el tejido cinematográfico gallego desde la independencia formal y estética.
En la pantalla del Principal se verán dos obras muy distintas pero complementarias. "O frío" (2024), de Pablo Dopazo, profundiza en la interrupción de lo cotidiano por un hecho extraordinario, reflejando la irrupción del pasado en un presente aparentemente estable.
Con guion del propio Dopazo y protagonizada por José María y Daniel Sanjurjo, la pieza destaca por su contención narrativa y atmósfera sugestiva.
Pablo Dopazo, formado en literatura y filosofía, fundó junto a Anna Kulyk la productora Nova Industria Films, desde la que impulsa proyectos comprometidos con una economía política alternativa del cine. Tras O frío, ultima su primer largometraje, Os Salmos.

Por su parte, "A roiba" (2024), dirigida y fotografiada por Jaime Olmedo, se sumerge en la memoria arquitectónica de la ría de Pontevedra para retratar la singular construcción estival que el reconocido arquitecto Ramón Vázquez Molezún erigió en 1967 sobre una antigua factoría de salazón.
El cortometraje reconstruye visualmente esta obra emblemática de la arquitectura moderna en Galicia, combinando documentación, imagen aérea y sensibilidad estética.
Jaime Olmedo combina su trabajo como fotógrafo fijo en cine con la creación artística personal. Su primera exposición individual, Supoño que estiven alí, giró en torno al río Lérez. En O frío colaboró también como director de fotografía.