RADIO.- Carlos Hernández, el periodista @deportado4443 que conmovió a decenas de miles de internautas

Pontevedra
01 de marzo 2018

Más de nueve mil españoles estuvieron en campos de concentración nazis. El deportado 4443 que relató su supervivencia en twitter ha enganchado a decenas de miles de internautas. En el Cara a cara de PontevedraViva Radio contamos con su alter ego, Carlos Hernández de Miguel

Carlos Hernández de Miguel en PontevedraViva Radio
Carlos Hernández de Miguel en PontevedraViva Radio / Mónica Patxot

Curtido en mil batallas como dice Carlos Hernández de Miguel, fue durante un año sabático cuando se adentró en el proyecto que mayor proyección le ha dado. Plasmó en papel un concienzudo trabajo de investigación con el título de "Los últimos españoles de Mauthausen".

Para llegar al público joven creó un alter ego en twitter: @deportado4443 que se convirtió en un fenómeno en la red entre jóvenes y menos jóvenes en 2015. El año pasado dio un paso más con el cómic "Deportado 4443" junto al ilustrador Ioannes Ensis. 

Deportado 4443 es Antonio Hernández Marín, su tío, al que Carlos conoció durante los viajes que aquel hacía a España desde Francia, donde residió tras sobrevivir al campo de concentración nazi. "Los últimos españoles de Mauthausen" es la recopilación de pruebas, documentos - nacionales e internacionales - y conversaciones con algunos de aquellos supervivientes.

Charlas tan desgarradoras que le llevaron incluso a replantearse la continuidad de ese trabajo, nos recuerda en este Cara a cara de PontevedraViva Radio. 

"Los últimos españoles de Mauthausen" es la vergonzante historia de la España franquista, de la Europa nazi, de la Europa aliada; y del agradecimiento de los sobrevivientes que se sienten olvidados a alguien que se interesó por ellos. Casi diez mil españoles estuvieron en los campos de concentración. Se mantuvieron con vida alrededor de tres mil. No son historias ajenas, lejanas: hubo seis pontevedreses recluídos en los campos nazis.

Todo ese trabajo de Carlos Hernández tuvo un 'pouso mareiro', el de A Illa de Arousa, donde vino a fijar su residencia este escritor y periodista madrileño hace casi cinco años.